Los pescados en
general son más tolerados y de más fácil digestión que otros
alimentos cárnicos por carecer de tejidos fibrosos.
Los pescados de
menos grasas tardan aproximadamente 2 horas en digerirse y la carne
de ternera tarda 4 horas.
Unos pescados son
más digeribles que otros, según su grasa.
A menos grasa más
recomendados para regímenes dietéticos delicados.
Clasificación de
los pescados:
Pescado blanco,
menos del 5% grasa. Carne magra, fina, digestiva y nutritiva. Grasa
concentrada en el hígado.
BRECA cruda : 0,9
- DORADA cruda: 1,0 - BESUGO crudo: 0,9 - MERLUZA cruda: 2,3 - MERO
crudo: 1,04 - RAPE crudo: 1,4
BRECA frita : 3,2
- DORADA cocida: 1,4 – BESUGO asado: 1,5 – MERLUZA cocida: 3,3 -
MERO cocido: 3,4 - RAPE cocido: 2,1
Pescado Azul, más
del 5% grasa. Carne grasa. Gran valor nutritivo. La grasa se
distribuye por toda la carne.
ATÚN crudo : 9,1 -
CABALLA cruda: 10 - JUREL crudo: 7 - SARDINA cruda: 6,3 -ANGUILA
cruda: 18,6 - BOQUERÓN crudo: 6
ATÚN cons.: 14,6 -
CABALLA frita: 18 - JUREL frito: 15 - SARDINA cons.:14,5 -ANGUILA
cocida: 17,3: -BOQUERÓN cons.: 10,2
Antiguamente:
Magros menos 3%; Semigrasos 3 al 8%. Grasos más del 8%.
Pescado azul y
salud:
La moda del
pescado azul empezó en el año 1973 cuando dos científicos -Bang
y Dyerberg- se preguntaron por qué los esquimales apenas
padecían problemas cardiovasculares, y acabaron llegando a la
conclusión de que se debía a su dieta, casi exclusivamente a base de
pescado.
Posteriores
estudios en la población japonesa -que también se alimenta
preferentemente de pescado- confirmarían su valor cardiosaludable.
Luego, otros
estudios acabarían estableciendo finalmente que bastaba tomar unos
30 gramos diarios (el equivalente a dos platos de pescado a la
semana) para que se redujera hasta un 50% la posibilidad de contraer
enfermedades cardiovasculares.
Por otro lado, el
pescado azul se digiere mucho mejor que la carne y es una buena
ayuda en las dietas de reducción de peso. Y, además, es sabroso. En
suma, tiene las ventajas de la carne y ninguno de sus
inconvenientes.
El pescado azul ha
formado desde siempre parte de la llamada dieta mediterránea
y de la cultura gastronómica de nuestras costas andaluzas, al ser
capturados en la pesca, comercializados en los mercados y cocinados
en los hogares de nuestra geografía.
Los ácidos Omega-3:
Los famosos ácidos
Omega 3 -derivados n-3 del ácido linoléico, que es la base de las
necesidades grasas de la alimentación humana- se han puesto
últimamente de moda debido a las campañas publicitarias que lo
ofrecen como la panacea frente al aumento de colesterol en la
sangre.
Y, ciertamente,
esos ácidos grasos tienen un efecto comprobado en la adhesión o
agregación de las plaquetas de nuestra sangre, en la disminución de
algunos factores de inflamación a nivel celular de los leucocitos,
en la liberación de factores de crecimiento celular y en la mejora
del tono vascular.
Todo lo cual,
traducido a un lenguaje práctico, significa que ayudan a controlar
algunos de los factores responsables de la enfermedad vascular
crónica -es decir, del infarto y de la mala circulación cerebral a
largo plazo- así como efectos positivos en enfermedades
inflamatorias crónicas como la artritis reumatoide.
Los Pescados
Azules en general y más usuales en la cocina andaluza:
Salmónidos,
como la trucha y el salmón.
Anacántidos,
como el abadejo y el bacalao (El bacalao fresco es un pescado blanco
con sólo un 0,5% de grasa, que al sacarse como salazón aumenta su
concentración en grasa a 7,2%).
Acantopterigio,
como el boquerón (o anchoa), la sardina, la caballa, el jurel, el
bonito y el atún, que forman parte del grupo más importante de los
pescados azules utilizados en nuestra culinaria andaluza.
También son
pescados azules el congrio y la anguila, el cazón, la palometa negra
(o japuta) y el pez espada.
Hay otros pescados
importantes, que están en la frontera, entre magro y graso, como la
palmeta rosa, la lisa de estero y el róbalo (o lubina).
Frescura y
limpieza:
Para un adecuado
consumo de pescado, hay dos procesos anteriores a su preparación en
la cocina de vital importancia.
El primero es su
compra como pescado fresco. En los pescados azules hay que evitar
los congelados, salvo excepciones de atún y otras piezas de gran
tamaño.
El pescado entero
debe tener ojos transparentes y brillantes, escamas muy pegadas y
brillantes, agallas rojas intensas y limpias, con cuerpo terso y
firme, ofreciendo resistencia a la presión del tacto. El olor será
marino, con suave olor a mar, sin ser penetrante ni desagradable.
La limpieza se le
suele encargar al pescadero en el momento de la compra, pero los
pescados azules pequeños, cuando requieren su limpieza hay que
quitarles las escamas, recortar aletas, quitar las agallas y sacar
tripas dándoles un corte en el vientre o vaciándolos por el ano.
Una vez realizada
la limpieza, se salan y cocinan lo antes posible, con tiempos cortos
de cocción, para que la carne de estos pescados azules resulte
jugosa y sabrosa.
Métodos para
cocinar el pescado azul:
Adobos:
Colocar los trozos del pescado crudo, una vez limpio, en un
preparado de sal, vinagre y orégano, admitiendo otros ingredientes
como agua, zanahoria, pimentón o ajo. Pasada varias horas, se
escurren los trozos, se enharinan y se fríen.
Escabeches:
Conservación, una vez frito ligeramente el pescado en trozos, en un
preparado de aceite, vinagre, agua, ajo, cebolla, laurel y otras
especias, para un consumo posterior.
Macerados:
Para dar sabor y una suave curación a pequeños trozos o finos
filetes en crudo, con zumo de limón, aceite de oliva, vinagre o
vino.
Fritos:
Pasado por harina, una vez bien limpio el pescado y sazonado con
sal, para ponerlo en la sartén o freidora cubierto con aceite de
oliva caliente. También se fríen rebozados con harina y huevo,
conocido como albardado.
Guisos:
En olla o cazuela, con aceite de oliva y un sofrito de ajo, cebolla,
pimiento y tomate troceados, acompañado generalmente de otros
ingredientes como patatas, guisantes o fideos.
El guiso llamado
moraga se realiza en cazuela con pescados azules enteros y
limpios con aceite de oliva, cebolla, orégano, pimentón, sal y agua.
Caldos:
Los pescados azules no son idóneos para elaborar sopas marineras,
tan sólo para hacer algunos fumés o caldos cortos con
cabezas, piel y espinas para posteriores guisos.
Asados:
La manera tradicional de asar el pescado azul es a la parrilla,
poniéndolo entero, sazonado y untado de aceite de oliva, dándoles la
vuelta. También se asan a la plancha en placa de metal y
además al horno a 200º C., durante 20 minutos por kilo de
peso. Existe el sistema de asado en espeto, junto a la brasa.
Ya hemos visto, en
la clase anterior las salazones, ahumados, conservas y semiconservas
artesanas e industriales de los pescados azules.
Estas conservas
tienen también su empleo culinario en bocadillos, tapas y distintos
platos fríos o calientes como ensaladas, ensaladillas, picadillos,
aliños, rellenos, pasteles, empanadas, empanadillas, pizzas y con
pastas.
20 formas
tradicionales de cocinar distintos pescado azules en Andalucía:
* BOQUERONES
FRITOS: Desviscerados, enharinados y fritos en aceite de oliva,
sueltos o en manojitos en forma de abanico o panojas.
* BOQUERONES EN
VINAGRE: Fileteados sin espinas, curados en vinagre, enjuagados y
macerados en aceite de oliva, ajo picado y perejil.
* SOPA DE
BOQUERONES: Lomos limpios de boquerones desangrados y salado con un
refrito de ajo, cebolla, pimiento verde y tomate, pimiento morrón y
azafrán, hervido todo en caldo de pescado con un puñado de fideos.
* CABALLA ASADA
CON PIRINACA. Caballa entera y desviscerada, a la plancha o
parrilla, acompañada de un picadillo muy fino de tomate, pimiento,
cebolla y pepino, aliñado con sal, aceite y vinagre.
* CABALLA EN
ADOBO. Trozos limpios de caballa, macerados durante ocho horas en un
preparado líquido de vinagre, sal y orégano, escurridos, enharinados
y fritos en aceite de oliva.
* CABALLA CON
FIDEOS O BABETAS. Guiso sobre un sofrito de ajo, cebolla, pimiento y
tomate, con trozos de caballa cocida en un caldo, con fideos gruesos
o babetas.
* SARDINAS ASADAS.
Sardinas enteras, enjuagadas y escamadas, saladas, puestas a la
parrilla o a la plancha.
* EMPANADA DE
SARDINAS. Filetes limpios de sardinas, con un referito de tomate
como relleno de una empanada de masa de harina, aceite, agua y sal.
* MORAGA DE
SARDINAS. Guiso en cazuela de barro, de sardinas limpias sobre un
sofrito de ajo, cebolla, pimiento y tomate, en aceite de oliva.
* SARDINAS
RELLENAS. Sardinas sin espinas centrales, abiertas y rellenas de un
picadillo de ajo, perejil, tocino o jamón, cerradas, enharinadas y
fritas.
* ESPETO DE
SARDINAS. Varias sardinas enteras, limpias, ensartadas por un trozo
de caña, inclinadas sobre un montículo de brasa en la arena de la
playa.
* JUREL AL HORNO.
Júreles grandes, limpios, colocados en una fuente de horno, rociado
con zumo de limón, aceite de oliva y espolvoreado de una masa de
ajo, perejil, sal y pan rallado.
* JÚRELES EN
ESCABECHE. Júreles pequeños, limpios y salados, enharinados y fritos
ligeramente, metidos en una salsa hecha aparte con el aceite de
freírlos, colado, con ajos, laurel, pimienta en grano, vinagre y
agua, reducido al fuego y volcada sobre los júreles ya fritos, para
dejarlo enfriar y consumir varios días después.
* ANGUILA EN
AMARILLO. Guiso de trozos limpios de anguila salados, en un sofrito
de ajo, cebolla, pimiento y tomate, con guisantes y patatas, con
azafrán, aceite de oliva y agua.
* CAZÓN EN ADOBO.
Trozos limpios de cazón, macerados durante varias horas en un
preparado líquido de vinagre, sal y orégano, escurridos, enharinados
y fritos en aceite de oliva. Es el popular bienmesabe de los
freidores.
* BONITO EN
ESCABECHE. Trozos grandes de bonito limpio, desangrados, sazonados,
enharinados y fritos, a los que se le vuelca en una salsa hecha con
un poco del aceite de freír, con ajo, laurel, pimentón y vinagre,
para que dure varios días en frío.
* BONITO CON
TOMATE. Guiso de rodajas limpias de bonito, saladas, metidos en una
salsa hecha con un sofrito en aceite de oliva de ajo, cebolla,
pimiento verde y bastante tomate.
* ATÚN
ENCEBOLLADO. Guiso elaborado en un sofrito de aceite de oliva con
ajo, mucha cebolla troceada, laurel, vino blanco y sal, con trozos
de atún, limpios y salados.
* ATÚN EN MANTECA.
Taco limpio de de atún con trozos de ajo y especias mechados,
guisado y cubierto con manteca de cerdo derretida y vino blanco, en
un molde, ara consumir frío.
* ATÚN A LA
PLANCHA. Filetes de atún, limpios y salados, asados vuelta y vuelta
en una placa muy caliente con un poco de aceite de oliva.
Platos creativos.
Cocina de autor con Pescado Azul.
El atún es quizás
el pescado azul que da más juego a los cocineros de vanguardia,
además de otros como el boquerón o anchoa, el jurel, la caballa o la
sardina.
Dani García,
cuando era cocinero del Tragabuches de Ronda, creó muchos platos
donde entraban algunos de nuestros pescados azules, de los que vamos
a ver un resumen de cuatro de ellos:
* Gazpacho
andaluz helado con ATÚN de almadraba y gelatina de manzana.
Hacer un gazpacho
con un diente de ajo, pimiento, cebolla, pan asentado que absorba y
bastante tomate pera, con la batidora, como una especie de puré
montado con el aceite de oliva, pasado por el chino y sazonado con
vinagre y sal. Dejándolo reposar para turbinarlo, quedando un
sorbete espeso.
Preparar una
gelatina de manzana licuada con una hoja de gelatina remojada en
agua, calentando y dejando enfriar.
Cortar un trozo de
lomo de atún rojo en rectángulos de 8 cm de largo por 2,5 cm de
acho, y marcarlos levemente en la plancha por todos los lados,
dejando el interior crudo, enfriándolos rápidamente y dejándolos
macerar en aceite mezclado con soja.
Montar el plato
poniendo un roo de atún macerado junto con un poco de gelatina de
manzana, y una quenefa de helado de gazpacho, espolvoreando
cebollino recién picado y saleando con un cordón de reducción de
Módena.
* Albóndigas de
BOQUERONES fritos con emulsión de puerros.
Limpiar, salar los
boquerones, enharinarlos y freírlos n aceite de oliva. Sacarlos,
picarlos junto con ajo muy fino y perejil, yema de huevo y pan
rallado para hacer las bolas, y calentarlas suavemente en el horno.
Hacer una emulsión
con puerros cocidos en agua, colar y emulsionar con nata, montando
con mantequilla en caliente.
Montar el plato
poniendo la emulsión de puerros en el fondo, colocar las albóndigas
y dos puntas de espárragos marcadas en la plancha.
* Carpaccio de
ATÚN con SARDINAS, uva y queso.
Congelar levemente
un trozo de atún, para luego poder cortarlo en lonchas muy finas con
el cortafiambres.
Limpiar sardinas
de escamas y espinas y sazonar con sal, vinagre y pimienta rosa,
añadir aceite de jengibre y dejar macerar.
Montar el plato
con las lonchas de atún, sazonando con sal de Maldon y pimienta de
Sechouan. Poner los trozos de sardina en línea y en un costado queso
de cabra en aceite, rallado y uvas enteras y peladas.
* Gazpacho de
habas con JUREL confitado engrasa de jabugo y menta.
Confitar (calentar
a fuego muy lento: 1 minuto a 80º C.) los júreles pequeños y
limpios, en un emulsión de aceite de girasol y grasa de jamón.
Hacer en la
termomix un gazpacho con habas frescas, almendras, pan asentado,
vinagre, sal y agua, poniendo aparte u poco de aceite de oliva.
Hacer un aceite de
menta fresca con aceite y menta deshojada a fuego lento, y dejar una
hora en infusión. Picar jamón muy fino y saltearlo hasta dejar
crujiente y echar al aceite de menta.
Montar el plato
poniendo el gazpacho de habas en el fondo, en el centro el jurel
cubierto de grasa y salsear con el aceite de menta y jamón.
VI Taller de
Cocina. Cursos de Verano UCA. B-25
Escuela de Hostelería de Cádiz.
Grupo Gastronómico Gaditano.
CARLOS SPÍNOLA. 2005