El Palacio de Camposagrado

El Palacio de Camposagrado de Avilés es la
joya arquitectónica civil del estilo barroco en Asturias, a lo
que contribuye de manera definitiva la gran fachada sur de la
plaza del mismo nombre, construida a partir del año 1693 y que
es todo un alarde de recursos decorativos. La gran fachada del
barroco, orientada hacia la Plaza de Camposagrado, se estructura con dos torres cuadradas y está
organizada en balcones y ventanas adinteladas. Los vanos
cuentan con almohadillas y en los entrepaños se disponen unos
florones de abultada talla. La calle central cuenta con un
novedoso diseño a base de superposición de pares de columnas
de distinto tipo: toscano, corintio con fuste torso y la
novedosa columna salomónica ceñida, rematando el cuerpo una
peineta con el escudo familiar.
En
el siglo XVII, la vivienda medieval original del linaje de los
Alféreces Mayores, concretamente de la poderosa familia de los
Alas, se transforma en un Palacio barroco urbano: un gran
bloque cuadrangular con un gran patio central que en su
crecimiento ocupa el Camino de Ronda y sobrepasa la muralla,
que queda incorporada al Palacio.
La fachada del Parque del Muelle, de comienzos del siglo
XVII, tiene aspecto renacentista, con la logia o mirador del
primer piso desde el que se contemplaba el puerto, y en cuyos
extremos se encuentran los accesos a la antigua muralla de
Avilés.

    
El siglo XIX significa el inicio de la decadencia del gran
Palacio de Camposagrado, un proceso que se va consumando según
avanza el siglo XX. Durante la Guerra de Independencia el
Palacio es utilizado como cuartel general de las tropas de
Napoleón y después de las tropas asturianas.
Historia de una recuperación
El Ayuntamiento de Avilés adquirió por expropiación
forzosa, aprobada por el Pleno Municipal en las sesiones del
21 de enero de 1999 y del 15 de noviembre de 2001, el Palacio
de Camposagrado, formalizándose las Actas de Pago y Ocupación
el 12 de marzo de 1999 y el 18 de abril de 2002.
La totalidad del inmueble forma parte del Conjunto
Histórico de Avilés, declarado por Decreto de 27 de mayo de
1955, y tiene por tanto la naturaleza de Bien de Interés
Cultural. Asimismo, está incluido en el Catálogo de Elementos
Arquitectónicos con Valor de Patrimonio Cultural de Avilés, en
la categoría de Monumento.
    
El 29 de marzo de 2000, el Alcalde de Avilés y el Consejero
de Educación y Cultura del Principado de Asturias firmaron un
convenio de colaboración para la restauración del Palacio de
Camposagrado cofinanciado por ambas instituciones
(Ayuntamiento 40%, Principado 60%).
La redacción del proyecto de rehabilitación, así como la
dirección y liquidación de las obras, ha sido realizada por la
empresa Arquitectos, Urbanistas, Ingenieros Asociados, S.L.,
constituida por un equipo técnico multidisciplinar dirigido
por Mario Muelas Jiménez y Agustín Mateo Ortega (arquitectos),
en el cual se incluían especialistas en Análisis Histórico,
Petrología, Arqueología, Estructura, etc...
El 29 de marzo de 2001, el Presidente del Principado y el
Alcalde de Avilés firman el Protocolo de colaboración entre el
Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Avilés para la
cesión de uso del Palacio de Camposagrado al Principado y la
implantación en dicho inmueble de los Estudios Superiores de
Diseño y de Conservación y Restauración de Bienes Culturales,
ratificado por el Pleno del Ayuntamiento el 19 de junio de
2002.
Las obras de rehabilitación del Palacio de Camposagrado se
adjudicaron por Decreto de Alcaldía de fecha 3 de julio de
2002 en el precio de 4.364.620 euros a la empresa FCC, S.A.
Con posterioridad se redactó un Proyecto Modificado cuyo coste
supuso la cantidad de 423.373,79 euros.
En total, 4.787.994 euros invertidos en recupera uno de los
edificios más emblemáticos del gran conjunto
histórico-artístico que atesora el casco urbano antiguo de
Avilés.
Una extraordinaria rehabilitación
 
El estado de conservación del edificio antes de su
rehabilitación era muy desigual. En el exterior, la piedra de
las fachadas conservaba, aunque deteriorada, gran parte de su
estado original mientras que en el interior el destrozo era
total. Tan sólo permanecían la gran escalera de los maestros
canteros y obra de la saga de arquitectos Menéndez Camina, así
como algunos recercados de huecos y techos de madera en mal
estado.
Las obras de rehabilitación han permitido conocer mejor la
primitiva vivienda medieval, así como sus ampliaciones. Se ha
recuperado un tramo de la muralla del siglo XIII y un cubo o
estribo descubierto en la esquina noroeste del Palacio y se
han conservado un arco y grandes dovelas de la fachada
primitiva. En las plantas superiores se han documentado
elementos decorativos de origen bajomedieval y renacentista.
La rehabilitación efectuada ha conectado el edificio
recuperado con su propia historia. Así, en el interior han
sido eliminados todos los compartimentos que distorsionaban su
espacialidad, al tiempo que se ha restaurado la piedra y
frenado su deterioro.
La rehabilitación ha incluido la conservación en el
interior del Palacio de los únicos elementos originarios que
se conservaban: la gran escalera barroca de los arquitectos
Menéndez Camina, restos de algunos techos de madera y algunos
huecos de paso recercados en piedra. Se ha introducido un
lucernario plano en el patio central realizado en hierro,
madera y cristal. También se han mantenido los forjados,
alfarjes y techumbre histórica, incluso las dieciochescas de
vigueta y revoltón y algunas zonas de falsos techos que
mantienen pinturas del siglo XIX.
En el vestíbulo y la sala polivalente, ubicados en la
planta del Parque de El Muelle, se integran los hallazgos
arqueológicos relacionados con la historia del Palacio.
    
En la logia o mirador se mantienen los dos arcos
enfrentados en las fachadas este y oeste por los que se
accedía a la muralla, lo que perpetuará el paso del adarve de
la muralla por el interior del edificio.
Las obras de restauración, limpieza y recuperación de la
piedra de las fachadas norte y sur han logrado frenar su
creciente deterioro y han permitido que la gran fachada
barroca de la Plaza de Camposagrado recupere todo el esplendor
del barroco.
Las obras en la fachada del Parque del Muelle han supuesto
la recuperación del primitivo zócalo defensivo con la
utilización de cierres móviles de piedra en los grandes huecos
comerciales abiertos en la planta baja y que, cerrados,
reproducen la imagen de las primitivas troneras.
En las dos fachadas laterales se han recuperado las
referencias a la muralla medieval absorbidas por el Palacio al
crecer éste hacia el Parque del Muelle. También se han
recuperado las puertas laterales de la logia o mirador por la
que los avilesinos podían acceder libremente a este espacio
público.

La antigua medianera del Pasaje de El Bollo es una crónica
de las distintas épocas del edificio. Se ha abierto el gran
arco y se ha recuperado el balcón sobre él, hasta ahora
cegado.
El tratamiento de la piedra

La restauración de las fachadas ha supuesto un concienzudo
trabajo de restauración de la piedra carbonatada, de grano
fino, aspecto arenísco y tono dorado con la que fue construido
el Palacio. Una piedra que en sus fachadas principales
presentaba diversos grados de deterioro por las corrientes de
agua de lluvia, con pérdidas importantes de los relieves por
la acción de las sales a las que es muy sensible y que se
agravó con el empleo en el pasado del enfoscado aplicado.
Además, con el paso del tiempo aparecieron abundantes
biocolonias de algas, musgos y plantas superiores que han
producido importantes lesiones a la piedra.
    
Por estas razones, el proceso de rehabilitación ha incluido
la extracción de las sales solubles que provocaban la
arenización de la piedra y su destrucción a corto de plazo.
Esta extracción se realizó mediante apósitos absorbentes de
agua destilada y/o tratamientos con cloruro de bario.
La Escuela Superior de Arte del Principado de Asturias

A partir del próximo curso 2004/2005 el Palacio de
Camposagrado pasará a ser sede de la Escuela Superior de Arte
del Principado de Asturias, que en la actualidad ofrece
estudios superiores con titulaciones equivalentes a
diplomaturas universitarias en especialidades artísticas con
una gran proyección profesional: Diseño Gráfico, Diseño de
Producto y Conservación y Restauración de Bienes Culturales.
La duración de estos estudios es de tres cursos más un
proyecto fin de carrera.

En concreto, el Palacio ha sido expresamente rehabilitado
con el objetivo de acoger en sus dependencias los estudios de
Diseño Gráfico y Diseño de Producto, así como los servicios
administrativos de la Escuela, además de contar con una sala
de exposiciones, un salón de actos y una biblioteca
especializada.

Las enseñanzas de Diseño Gráfico dotarán a los alumnos de
los conocimientos adecuados para aprender su práctica
profesión dentro del mundo de la imagen gráfica. Durante los
tres años de formación adquirirán unos conocimientos
teórico-prácticos en los distintos campos que les facilitará
la inserción en el mercado laboral tanto como profesionales
por cuenta propia como por cuenta ajena (estudios de diseño e
imagen, creativos de agencias publicitarias...).
En la especialidad de Diseño de Productos se imparte,
además de la formación estética, una amplia formación en los
distintos procesos y materiales de fabricación, producción,
distribución y embalaje que posibilite llevar una buena idea
desde el boceto inicial hasta el producto final.

Los Estudios Superiores de Conservación y Restauración de
Bienes Culturales es otra de las especialidades que se
imparten en la Escuela Superior de Arte de Asturias, abriendo
así un amplio abanico posibilidades de futuro dentro y fuera
de nuestra región. No en vano, un alto porcentaje de los
alumnos de la Escuela procede de fuera de nuestra Comunidad
Autónoma, ya que Avilés ofrece los únicos estudios de nivel
superior oficiales en España con una titulación especializada
en Conservación y Restauración de Bienes Culturales.
Hasta el momento, la Escuela Superior de Arte ofrece dentro
de los estudios de Conservación y Restauración de Bienes
Culturales las especialidades de Pintura, Escultura y
Documento Gráfico y existe la expectativa de ofrecer
Arqueología y Textil. El perfil de los estudios es en todos
los casos multidisciplinar y, sobre todo, eminentemente
práctico (más del 70%, a partir del segundo curso sobre obra
real).
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