Datos: Este vetusto edificio, fue según algunos
historiadores,la casa natal del
almirante avilesino Pedro Menéndez.
La cerámica es una de las tradiciones artesanales
más antiguas de Avilés, los del barrio de Miranda
fueron un pivote fundamental en esta actividad.
Por ello, desde el ámbito municipal,
se creó en 1983, la Escuela Municipal de Cerámica,
con la intención de que perviviese, derivando
prontamente hacia la enseñanza conjunta de cerámica
tradicional y contemporánea.
Es el único centro
municipal, en Asturias, que se dedica a esta
actividad didáctica, y desde 1985 es centro
colaborador del INEM. La Escuela es una
de las mejor dotadas en maquinaria en España
(tornos, hornos eléctricos, de gas y de leña y
maquinaria auxiliar se distribuyen entres plantas
del edificio).
Aparte de su actividad formativa, la escuela
organiza una
muestra anual de cerámica, en el mes de
mayo, que está empezando a adquirir un más que
notable releve en cuanto a participación nacional.
También, y en agosto, tiene lugar el
“Certamen San
Agustín de Cerámica”, de carácter
internacional, en cuyo transcurso tienen lugar
adquisiciones de piezas, con la intención de formar
un fondo que de lugar a la creación de un futuro
museo de cerámica contemporánea.
Lugar:
Avilés, C/La Cámara, esquina con la calle Cuba
Época:
1905
Datos:
Eladio Muñiz, uno de los indianos de Avilés
que hizo fortuna en Cuba, levantó esta morada con
ínfulas palaciegas. mandó construir este edificio
para ofrecérselo como regalo de boda a su esposa.
Una fachada espectacular, en rotonda, de tres
plantas y un ático con bóveda y torre-mirador sobre
la ciudad.
Las piezas más destacadas de la casa se concentran
en la rotonda, pero el interior no desmerece, es de
una riqueza decorativa poco común. Contaba con
capilla.
Eladio Muñiz, fue uno de los beneficiarios en la
construcción de la nueva iglesia de Santo Tomás de
Cantorbery, muy próxima a su casa.
El edificio pasa a ser más tarde propiedad de
Josefina Balsera, e incluso hasta hace bien poco fue
sede de un colegio de enseñanza primaria.
Datos:
Tiene planta cuadrangular, con un pequeño patio
interior. Consta de tres pisos, separados por acentuadas
líneas de imposta, con distribución regular de vanos de
diferentes tipos –cuya alternancia anima las fachadas–,
entre los que destacan los balcones salientes y los
miradores en madera del tercer piso, de tracería
historicista neogótica. En el interior llama la atención
su patio, cerrado en los últimos pisos por galerías
acristaladas, con excelente labor de carpintería,
tratada de manera muy decorativa.
El palacio, rehabilitado en los años 1983 y 1997,
conserva bellas puertas esculpidas, pinturas murales y
el artesonado con adorno floral del que fuera salón de
baile.
Actualmente, acoge servicios del Ayuntamiento.
Datos:
En Avilés se pretendía alcanzar la categoría de
ciudad de veraneo elegante y rentable, dada su
cercanía a la playa de
Salinas, ambas estaban muy
bien comunicadas, por tranvía que pronto seria
eléctrico, el Gran Hotel venía a simbolizar las
infraestructuras del veraneo de calidad. En Avilés
ya había fondas y algún hotel, pero la escasez de
camas hacía imposible fijar un veraneo de buen
porte. Tal era que en esta época se iba a concluir
el tan ansiado teatro, iba a ser realidad el tranvía
eléctrico, los jardines y plazas se hermoseaban y un
año después el Adelantado, D. Pedro Menéndez, tenía
por fin una estatua delante de las ventanas del
hotel. Todo estaba listo para recibir a una
clientela de alto poder adquisitivo que ya merodeaba
por Salinas. El Gran Hotel se anunciaba "así
acomodado a las modestas fortunas, como a las
exigencias del más refinado sibarita" había
habitaciones "corrientes" y de lujo, estas con baño
y teléfono interurbano. Pero desde las ventanas del
Gran Hotel no llegaba a verse la playa y la
clientela esperada no acabó de llegar, la distancia
hizo que la empresa fracasara y el hotel cerró sus
puertas en 1924.
En la actualidad está ocupado por la entidad
bancaria del BANESTO.
Datos:
Fachada en forma de pabellón de sabor modernista con
sillares de aparejo almohadillado, friso ornamental
de carácter floral y balaustrada. En la parte
superior, rotonda rematada a su vez con balaustrada.
Resulta interesante el contraste cromático y de
texturas entre diversos elementos. Interior
transformado en almacén y comercio.
La fachada tiene una primera altura de poca
elevación y un segundo nivel de planta curvada, que
caracteriza el edificio. Este palacete formaba parte
del palacio del marqués de Teverga(hoy
desaparecido), ubicado en el solar que hoy ocupa la
sede de un banco. José García San Miguel primer
marques de Teverga (titulo concedido por Amadeo de
Saboya, este monarca, que tuvo un, brevísimo
reinado, paso dos días en Avilés en agosto de 1872 y
durante su estancia pernoctó en este palacete
concediendo entonces el titulo nobiliario a su
propietario) fue quien mando construir este
palacete, anexo al palacio.
Se utilizaba como salón de bailes y zona de juegos:
mus, petanca, cartas...Por la parte de atrás da a un
jardín, salida que hoy está tapiada. En
1925 Antonio Núñez Fernández lo
compró y fundó una librería. Durante la guerra el
palacete estuvo ocupado por un gabinete del Socorro
Rojo, que canalizaba la labor de sindicatos,
organizaciones obreras y partidos políticos, en esta
época la entrada era por la calle S. Bernardo. Una
vez terminada la guerra el palacete volvió a manos
de su propietario, que recuperó el negocio, negocio
que hasta hace poco estuvo regentado por su bisnieta
y que actualmente ha cerrado definitivamente sus
puertas.
Datos:
Mandados construir por V. Fernández Balsera, aun
están en pie aunque semiabandonados. Se trata de 3
naves paralelas, realizadas en ladrillo enfoscado
sobre basamento de mampostería,
La fachada principal, que mira hacia la ría se abría
hacia la calle con amplias marquesinas que protegían
las entradas. En la nave central con balcón y dos
miradores, debieron situarse las oficinas destacadas
al exterior por medio de miradores de madera. Cada
nave, con cubierta a dos aguas, y fachada en tres
partes, separadas por pilastras. Estos almacenes
fueron construidos teniendo en cuenta las vertientes
estilísticas de moda y con claras concesiones a lo
decorativo. En ellos la alternancia de diferentes
tipos de vanos. La preocupación por lo estetico en
los edificios tiene fines claramente publicitarios y
comerciales.
Datos:
Fue concebida como prisión, es de estilo isabelino y
gran sobriedad en lo decorativo. De la época
en que fue construida solo quedan sus líneas
generales. Se empleó como materiales, sillares de
piedra. La fachada con triple vano en medio punto en
la parte central, el resto de vanos son adintelados.
El interior está muy reformado, aunque conserva
restos de los muros de la primitiva cárcel.
La antigua cárcel de Avilés está actualmente en
obras de remodelación, desde hace tiempo acoge la
Oficina Municipal de turismo de Avilés.
El Departamento de Promoción Turística del
Ayuntamiento de Avilés organiza visitas guiadas, por
la ciudad.
Datos: La idea de
construir el actual edificio de la Escuela, fue de
don Simón de Baragaño Flores, que ha sido el segundo
Presidente de la Sociedad Protectora. Fue encargado
de realizar las obras del que iba a ser actual
edificio, el gran idealista e inolvidable avilesino
don Armando Fernández Cueto, en el año 1. 891,
siendo Alcalde de la villa don Florentino Álvarez
Mesa y Arroyo y Presidente de la Sociedad, tercero
desde su fundación, don Casimiro Solís Rodríguez.
La escuela fue construida en base al antiguo caserón
franciscano, cuyos frailes utilizaban como comedor y
enfermería, aquí Armando Palacio Valdés aprendió a
bailar y también aquí estuvo ubicado el Lyceo,
primer centro recreativo de la villa, junto a la
primera escuela de música. A la primitiva
edificación se le agregaron dos cuerpos más en el
sentido del antiguo convento de San Francisco. El
edificio pasó a ocupar una superficie de 750 metros
cuadrados, dos plantas con grandes ventanales en su
fachada principal y doce en la fachada al mediodía,
así como un pequeño patio central, cubierto con
vidrio. Destaca su artística fachada de arquitectura
neoclásica, con presencia de grandes columnas,
frontones, con impresión de grandiosidad.
Datos:
Fundada por Sabas Rodríguez de La Flor, a la
salida de Oviedo, una moderna curtidora que seguiría
un sistema de curtido nuevo llamado Durio, rápido y
con notables ventajas sobre los conocidos hasta el
momento. Para montar la fábrica vino a España el
ingeniero Primault probable autor de los planos,
encargándose de la construcción un contratista
avilesino.
Tras su adquisición por los indianos Francisco y
José Rodríguez Maribona, la fábrica es ampliada y
modernizada y pasa a llamarse Fábrica de Curtidos
Maribona y Compañía. Trabajan en ella unos 200
empleados.
La fábrica sorprende, no solo por sus cualidades
técnicas sino también por su formulación
arquitectónica de inspiración neorrománica.
En “La Maribona” se disponen tres grandes naves unidas
entre si por galerías de hierro y cristal, siendo las
dos laterales de una sola planta y ligeramente avanzadas
con respecto a la central, de mayor envergadura. Esta
última se cerraba con un hastial que simulaba una
disposición basilical inexistente. Es en este hastial
donde se coloca el omnipresente reloj y donde
encontramos los motivos mas claramente relacionables con
el romántico lombardo. Contemplan las instalaciones un
pequeño pabellón para el portero situado al norte de las
naves, una gran chimenea, también en el lado norte y los
depósitos al aire libre excavados en el suelo, que se
abrían en la parte trasera de los edificios.
Uno de los elementos más atractivos de esta obra es la
combinación de materiales de diferentes colores,
mampostería en lucida para el lienzo de muro, sillares
de piedra y ladrillo para los ángulos y la embocadura de
los vanos y piedra artificial para adornos y molduras.
Con la Guerra Civil la fábrica es expropiada. Al acabar
la guerra pasa a manos del Estado, que se la devuelve a
sus antiguos propietarios. Sin embargo, y aunque apenas
sufrió daños, deja de funcionar al poco tiempo de acabar
la guerra. Los herederos de La Curtidora pasan entonces
a ceder en alquiler sus instalaciones a varios pequeños
empresarios individuales.
En 1995
Se inaugura el Centro de Empresas La Curtidora,
encargándose su gestión y explotación a la Sociedad de
Desarrollo La Curtidora S.A., de capital íntegramente
municipal.
Datos:
Villalegre era una de las concentraciones
indianas más importante de Asturias, allí se hizo el
primero de los casinos de la zona las obras se
concluyeron en 1906, aún hoy conserva en parte
su función de casino. En el semisótano se albergaba
un tostadero de café para consumo del propio centro,
en la planta baja había dos únicas estancias.
También disponía de una biblioteca, salas de juego y de
tertulias, la totalidad de la planta primera se
destinaba a salón de bailes que solamente funcionaba
en fechas puntuales, que era cuando a las mujeres se
les permitía el acceso al centro.
La
Fachada combina piedra y ladrillo. El bajo, escalera
de doble tiro. Sobre el segundo piso, tarjetones
lisos que, bajo la cornisa, alternan con ménsulas.
En el remate, inscripción: "Casino de Villalegre,
1906".
Datos:
La
ornamentación de la Casona, que se encuentra en un
lamentable estado de abandono, estaba realizada en
zinc. Formada por dos bloques rectangulares unidos
por un corredor, el primer bloque construido es de
estilo neorrenacentista, de tres pisos con tejado a
dos aguas. Sobre la puerta hay un balcón con
balaustrada de zinc y sobre él las tres ventanas del
ático rematadas con dintel. La ventana de este
cuerpo se remata con arco de medio punto. En un
lateral hay un cuerpo estrecho rematado por una
terraza. El bloque posterior es de 1903, es más
modesto en estructura, ya que sólo aparece una
galería de madera. Entre los dos edificios se halla
un patio central y el corredor que los comunica.
Datos:
El Rey Alfonso II manda la
construcción, quizás en base a otras estructuras
defensivas más antiguas, del castillo de Gauzon, en el
cerro de Raíces a unos 5 kilómetros al noroeste de
Avilés. La función principal de esta gran fortaleza
era prevenir los ataques costeros, no sólo de los
normandos, sino de cualquier otro pirata o corsario.
En aquella época también eran frecuentes las
incursiones veraniegas de piratas del sur, de las
ciudades controladas por el Islam.
Sobre un castro se reconstruyó el Castillo de
Gauzón o Gozon que fue donde se forjo la Cruz de la
Victoria. Hoy en día este castillo pertenece al
ayuntamiento de Castrillón, pero cuando fue
reconstruido por Alfonso III, pertenecía al territorio
de Alfoz de Gozón o Gauzón en el que estaba incluido
el actual ayuntamiento.
El castillo de Gauzón, enclavado en el peñón de
Raíces, pertenecía por aquella época al concejo de
Gozón, pero actualmente, es uno de los principales
elementos patrimoniales del concejo de Castrillón.
En este lugar se levantó el taller de orfebrería más
importante que hubo en Asturias, siendo su pieza más
valorada “La Cruz de la Victoria", elaborada en el
año 908 y emblemonarquía asturiana y aún hoy, símbolo
heráldico y referente de todos los asturianos. Reflejo
de su acometida en este taller, es una inscripción que
recorre los brazos de la cruz por el reverso: “EL
OPERATUM EST IN CASTELLO GAUZON”. Al pie del Peñón
de Raíces están casi escondidos en el caserío,
vestigios del antiguo crematorio franciscano de Santa
María, luego Monasterio de la Merced. Pueden verse
empotrados entre los muros, una arcada románica con
columnillas, dos puertas coronadas en arco, algunos
lienzos de muro, varios escudos, así como la espadaña
del templo. Estos monasterios, daban fe del paso por
sus proximidades del Camino de Santiago del Norte,
como se le conoce, ya que atraviesa el concejo por dos
rutas diferentes, una por el interior y otra por el
norte.
Lugar:
Corvera,
en las inmediaciones del pantano de Trasona
Época:
S. XV
Datos:
Está situado en un caserío de la parroquia de
Trasona denominado en un principio Pandiella, pero
que tras la construcción de este edificio pasó a
denominarse El Palaciu. Es el más grande e
interesante de los palacios del área de Corvera de
esta época. Su origen se remonta a mediados del s.
XV, pero fue reedificado parcialmente y ampliado en
dos ocasiones, a comienzos y a mediados del s. XVII
respectivamente, con alguna modificación posterior a
finales del s. XIX. Así, su planta primitiva, en el
s. XV, estaba dispuesta en forma de "L" y comprendía
la actual torre noroccidental, la crujía orientada
al norte y parte de la crujía orientada al oeste.
A principios del s. XVII se alargó la crujía oeste y
se levantó la torre suroccidental. Finalmente, a
mediados del s. XVII se levantaron las crujías
orientadas al sur y al este, adoptando de esta forma
la estructura típica de los palacios barrocos
asturianos de los s. XVII-XVIII: planta cuadrada
dispuesta en torno a un patio cuadrado central,
alzado de dos pisos (bajo y superior) y fachada
principal flanqueada por dos torres de tres pisos
(bajo, medio y superior) cada una.
El aspecto exterior del palacio nos permite
observar, en sus fachadas, las diversas fases de su
construcción.
Así, en principio, la primitiva fachada principal
fue la de la crujía orientada al norte. Aún conserva
su aspecto original del s. XV, inspirado en las
torres y fortalezas medievales y caracterizado por
su gran austeridad, por la distribución un tanto
asimétrica de sus vanos, y por carecer de cornisa de
separación entre los dos pisos de su alzado. En el
piso bajo presenta una portada de arco de medio
punto construida con largas dovelas sin decorar
-según el gusto vigente en los s. XV-XVI-, y varias
saeteras a los lados distribuidas de forma
irregular. En el piso superior hay también alguna
saetera y seis ventanas adinteladas cuadradas, de
las que destaca la 4ª empezando por la izquierda,
enmarcada por una sencilla moldura; hay que señalar,
no obstante, que las ventanas 2ª y 5ª parecen haber
sido abiertas o restauradas en una de las reformas
posteriores.
La torre noroccidental, también del s. XV, presenta
asimismo varias ventanas adinteladas cuadradas
distribuidas de forma irregular. Durante la
reedificación de comienzos del s. XVII se colocó una
cornisa de separación entre los pisos bajo y medio
en el lado orientado al oeste (es decir, en el que
pasó a integrarse en la nueva fachada principal), se
abrieron dos balcones situados respectivamente en
los lados orientados al norte y al oeste del piso
medio, y se tapiaron las antiguas ventanas cuadradas
del s. XV; una de ellas desapareció en parte
incluso, al abrirse junto a ella el balcón orientado
al oeste.
La parte de la crujía orientada al oeste que
correspondía a la fábrica primitiva del s. XV está,
por su parte, muy alterada por la reedificación de
principios del s. XVII, presentaba en el piso bajo
otra portada de arco de medio punto flanqueada por
dos saeteras; la portada debió ser tapiada en la
reforma del s. XIX, dejando una ventana en su lugar,
si bien aún son visibles las dovelas del arco, las
cuales, por otro lado, fueron recortadas en su parte
superior al trazarse la cornisa de separación entre
el piso bajo y el superior a comienzos del s. XVII.
La reforma y ampliación de comienzos del s. XVII
presenta, como principales diferencias con respecto
a la fábrica primitiva del s. XV, una mejor talla de
los sillares de los vanos (que aparecen enmarcados
por sencillas molduras de oreja de estilo barroco) y
de las esquinas, una gran simetría y regularidad en
la distribución de los vanos, el predominio de los
balcones sobre las ventanas, una portada adintelada,
la existencia de una cornisa de separación entre los
pisos del alzado, y un elegante alero en el tejado
recorrido por varias molduras.
Se trazó así la nueva fachada principal, orientada
al oeste y formada por un cuerpo central de dos
pisos (la crujía oeste) flanqueado por dos torres
(la noroccidental, del s. XV, y la suroccidental, de
comienzos del s. XVII) de tres pisos cada una. En el
piso bajo del cuerpo central destaca la actual
portada principal, adintelada y decorada con
molduras de oreja barrocas muy remarcadas, abierta
junto a la antigua portada de arco de medio punto.
En el piso superior hay abiertos varios balcones sin
voladizo: a la izquierda del balcón central hay un
escudo con las armas de los Rodríguez de León y
rematado por un yelmo; a la derecha hay un hueco de
función desconocida que alberga actualmente una
imagen de la Virgen de Cobardona. Cabe señalar que
el yelmo y la cartela que figuran en el escudo
conservado tienen formas muy semejantes a las de los
escudos del palacio de los Prendes Condes en Candás
y de la casona de los Carroño en Llogrezana
(situados ambos edificios en el vecino concejo de
Carreño); es muy posible que todos estos escudos
hayan sido hechos por el mismo taller de escultores.
La ampliación de mediados del s. XVII sigue una
estética muy semejante a la anterior si bien ofrece
una mayor sencillez, de forma que los vanos no
presentan ya ninguna moldura y el alero del tejado
es mucho más sobrio; cabe señalar, por cierto, que
dicho alero se prolongó además a la crujía norte,
sustituyendo aquí al original.
Así, de esta segunda restauración datan las fachadas
orientadas al sur y al este, ambas con carácter muy
secundario aunque, a igual que la fachada oeste, se
caracterizan por la reiterada presencia de los
balcones.
Por otro lado, hacia el s. XIX se restauró la
cubierta de la torre noroccidental (que desde
entonces presenta un alero hecho de tejas) y fueron
adosadas a la fachada sur varias dependencias y
viviendas de criados.
El interior del palacio debe su aspecto actual
principalmente a las reedificaciones del s. XVII, y
presenta una mayor homogeneidad que el exterior. Las
cuatro crujías se articulan en torno a un patio
cuadrado, en el cual destacan las 12 columnas
toscanas de piedra del piso bajo que sostienen la
galería abierta del piso superior, que a su vez
sostiene la techumbre mediante vigas de madera
(habiéndose tenido que sustituir algunas de ellas
por otras de metal) rematadas por capiteles de
zapata; dicha galería se halla recorrida por una
balaustrada de madera torneada de estilo popular,
que se ha visto alterada al ser sustituida en parte
por paneles pictóricos hechos sobre chapas de metal
de dudoso gusto estético. En el piso bajo hay que
señalar una portada, consistente en un dintel
apoyado sobre pequeñas ménsulas curvas, que comunica
el patio con la crujía norte y que corresponde a la
primitiva fábrica del s. XV. Por otro lado, cabe
destacar, en el centro del patio, una fuente con un
pequeño estanque circular y una escultura del s. XIX
que reproduce el "niño spinario", tema típico de la
escultura clásica romana. En la crujía orientada al
norte destaca la solemne escalera piedra de acceso
al piso superior, la cual se comunica con el patio a
través de una portada de arco rebajado apoyado sobre
pilastras con capiteles toscanos, sobre la que a su
vez se abre una ventana adintelada con enrejado de
metal que contribuye a iluminar más la estancia de
forma un tanto efectista. La escalera, con recorrido
de ida y vuelta, está decorada con estrías incisas,
relieves de cuadrados concéntricos, volutas y
motivos vegetales; hay además, flanqueada por dos
esquemáticas columnillas grabadas, estriadas y
rematadas por una corona condal y otra de marqués,
una inscripción, colocada durante la restauración
del s. XIX, que dice lo siguiente:
ESTA CASA LA REEDIFICÓ / EN EL AÑO 1894 / EL EXCMO.
SR. / CONDE DE PEÑALVER / MARQUÉS DE ARCOS
Destacan asimismo el friso decorativo de triglifos y
rosetas situado bajo el techo, al gusto de la
decoración renacentista que perduró en Asturias
durante los s. XVI-XVII, y una reproducción moderna
del escudo de los Rodríguez de León encajada en uno
de los muros que cierran la estancia.
Por otro lado, cabe señalar que en el interior de
este palacio hubo un oratorio o capilla, según
indica Pascual Nadoz en su Diccionario Geográfico,
Histórico y Estadístico de España (l847-50). DETALLES: EN LA ACTUALIDAD
A lo largo de su historia, este palacio fue casa
solariega de los Rodríguez de León, señores de la
Casa de Trasona. A partir del s. XVIII pasó a los
Trelles, a los Sierra y a los Argüelles, y en el s.
XIX fue residencia veraniega de los condes de
Peñalver, los cuales cedieron su uso en el s. XX a
ENSIDESA, empresa que lo alquiló, a su vez, a una
familia que lo emplea como bar. El estado de
conservación del edificio es regular en el interior,
pero cabe advertir que sufre graves problemas de
cimentación, presentando grietas que amenazan
seriamente la estructura de sus dos torres y de su
fachada principal; la galería de madera del patio y
las cubiertas están asimismo muy deterioradas.
Finalmente, hay que destacar el interesante entorno
del palacio, en el que figuran dos casas populares
de corredor (posiblemente antiguas residencias de
criados y servidores), varias dependencias agrarias,
dos hórreos (uno actualmente en ruinas), una panera
bastante grande, y un camino que, tras conducir a
una casería con un molino que eran también propiedad
de la Casa de Trasona, cruza el cercano río Solís
por un puente de piedra de dos arcos. Próximo
también al palacio, y posiblemente asociado a él,
hubo antiguamente una herrería y pequeñas
explotaciones mineras de hierro.
Datos:
Está situado en Nubledo. Se trata de un edificio
cuya fábrica data probablemente del s. XVII, con
algunas modificaciones en el s. XX. Consta de dos
plantas que ofrecen una fachada sobria y simétrica
de la que sobresale el balcón central, flanqueado
por dos escudos con las armas de Castilla y León
(que aquí figuran como simplificación del escudo de
España), rematados cada uno por una corona y que
datan del s. XVII (ya que en ellos no figuran aún
las tres flores de lis instituidas por los Borbones
para todos los escudos nacionales a partir de 1701).
Sobre dicho balcón hay además un tercer escudo mucho
más moderno (añadido en la década de 1950), con las
armas del concejo corverano y rematado también por
una corona, que se halla encajado bajo un pequeño
frontón hecho también en la misma época. Este
edificio cumplió su función pública de casa
consistorial hasta que en la década de 1970 se
construyó el actual ayuntamiento, también situado en
Nubledo. A partir de entonces, y hasta el año 2001
acogió la sede del juzgado de paz del municipio
(actualmente en el edificio de servicios Múltiples
Tomás y Valiente de Las Vegas).
Lugar:
Corvera, Nubledo, muy cerca del Ayuntamiento
Época:
1755
Datos:
Hasta el s. XVIII, los Bango
residieron en la denominada casa de Cavo, situada en
Nubledo, hasta que en 1755 edificaron, a escasa
distancia de ella, la actual casona situada junto a
dos panera construidas en la segunda mitad del s.
XVII y actualmente desaparecidas (si bien delante de
la fachada principal del edificios se conservan un
muro y varias pequeñas dependencias que podrían
haber formado parte del basamento de dichas
paneras). La antigua casa de Cavo ya estaba en
ruinas en 1771 según consta en el Testimonio de
amparo del vínculo de la Casa de Bango, mientras que
la casona actual (designada en el mismo Testimonio
como "casa nueva principal", en contraposición a la
"casa antigua") se conserva aún hoy con su fábrica
original del s. XVIII y algunos añadidos realizados
en el s. XIX.
Lugar:
Corvera, Solís, a 50m. de la ctra. general de Avilés a Oviedo.
Época:
S. XVII
Datos:
El antiguo palacio de los Solís (ahora propiedad de
los González Posada), situado muy cerca de la
iglesia parroquial de Solís, es un sobrio edificio
de planta dispuesta en forma de U, compuesta por
tres crujías, cada una con dos pisos (bajo y
superior) separados por una cornisa, que rodean un
patio central cuadrado por tres de sus lados (los
orientados al norte, al este y al sur, si bien hay
indicios de que antiguamente pudiera estar cerrado
también por el lado oeste). En el lado norte del
patio, el piso superior ostenta una galería abierta
sostenida por vigas de madera rematadas en capiteles
de zapata. La planta se completaba finalmente con
una capilla adosada al palacio que es mencionada por
Juan Fernández de la Llana en su artículo "Corvera"
contenido en el libro Asturias de Bellmunt y Canella
(año 1900).
En el exterior destaca, en el piso bajo de la
fachada principal (situada a su vez en la crujía
orientada al este), la sencilla portada adintelada y
unas saeteras rematadas por conchas veneras de
estilo renacentista. En el piso superior hay tres
amplias ventanas cuadradas con decoración geométrica
bajo el alféizar. A la izquierda de la ventana
central hay un escudo con las armas de los Solís
rematado por un yelmo, mientras que a la derecha hay
un hueco donde estuvo encajado el escudo hoy
colocado sobre la portada occidental de la iglesia
de Solís. Las fachadas exteriores de este palacio
carecen de balcones, y, salvo la principal, carecen
prácticamente de cualquier tipo de vano, lo cual les
confiere un aspecto de fortaleza bastante
arcaizante.
Este edificio es bastante antiguo. Sus orígenes,
paralelos a los de la Casa de Solís, se remontan al
s. XII, pero ha sufrido algunas reedificaciones
posteriores. Según Enrique Tessier, este palacio,
cuyo núcleo más antiguo seria la crujía norte, fue
reedificado parcialmente y ampliado por Gutierre de
Solís, señor de la Casa de Solís. hacia l505-09. La
presencia de un yelmo en el timbre del escudo de la
fachada principal demuestra que tal escudo sí es
anterior al menos a 1510, año en que Pedro de Solís,
protonotario del papa Alejandro VI y tío del citado
Gutierre de Solís, crea el mayorazgo de su familia e
incorpora al timbre del escudo de este linaje el
capelo eclesiástico y los cordones que sustituirán
al yelmo citado a partir de entonces. No obstante,
si bien aceptamos que este escudo pueda ser anterior
a 1510 y que hacia esa época Gutierre de Solís
hubiese reedificado el palacio de su linaje, nos
parece, en cambio, que el resto de los rasgos
significativos de la fachada principal (ventanas
cuadradas y amplias, saeteras con conchas veneras y
portada adintelada) deberían fecharse en otra
reedificación algo posterior que habría tenido
lugar, al menos, hacia mediados del s. XVI, y que
podría haber sido dirigida por el propio Gutierre de
Solís o por alguno de sus inmediatos sucesores. El
estado de conservación del edificio es regular,
aunque en algunos puntos presenta ya bastante
deterioro.
Datos:
Se trata de una estela funeraria ofrecida por los romano a los
dioses manes.
De factura tosca y arcaizante, mide 40 cm. de alto,
20 de ancho y 12 de grosor, y presenta una
importante fractura. Consta de dos partes:
-Una cabeza circular enmarcada por una orla, en la
que aparecen grabados los ojos semicirculares, la
nariz triangular y la boca, bajo la cual hay unos
puntos de difícil interpretación que podrían
representar una barba o incluso los dientes de la
boca. El esquematismo de la representación de estos
rasgos impide saber con claridad si ese trata de un
rostro masculino o femenino.
-Un cuerpo rectangular, que contiene una desgastada
inscripción funeraria de 5 líneas escrita en un
latín bastante incorrecto, y que dice lo siguiente:
DIBVS M
ANIBVS A.
ARVS VI. F.
VINCIAN
VM LXV
Y se traduciría como "Consagrada(?) a los dioses
manes. Arus, hijos de Vinicus(?), de los vincianos, de
65 años". Por ella sabemos que la estela, consagrada a
los dioses manes (dioses romanos de los muertos),
pertenecía a la tumba de un tal Arus, muerto a los 65
años, hijo de un posible Vinicus y perteneciente a la
gentilidad de los cincianii o cincianos, que al parecer
fue la que habitó el castro del Pico Castiellu y de la
cual debía ser un miembro destacado. Por otro lado, bajo
esta inscripción parecen haber sido grabadas otras
letras, hou ilegibles, de época algo posterior.