Límites: Con el mar
Cantábrico por el norte; con el concejo de Gozón
por el norte y el este; con Castrillón por el norte y el
oeste, y con Illas y Corvera por el sur
Superficie: 26 Km
cuadrados.
Historia: Avilés existía ya en tiempos prehistóricos, tal como testimonian
sus diversos hallazgos arqueológicos. También fue asentamiento
de las civilizaciones romanas y visigodas.
Fue un núcleo importante en la inicial monarquía asturiana
y antiguamente se consideraba a Avilés como puerto de Oviedo,
a sólo una jornada de camino de la capital del reino de
Asturias.
Pero el nacimiento histórico de Avilés como ciudad lo marca
el año 1085, cuando el rey Alfonso VI le concedió su famoso
FUERO, en virtud de su desarrollo económico y de su interés
comercial. Este fuero fue confirmado en 1155 por Alfonso
VII el Emperador y es un documento de gran importancia tanto
histórica como lingüística. Gracias a la concesión del fuero,
Avilés se convirtió en la segunda ciudad en importancia
de Asturias, en el primer puerto de la región y en uno de
los principales del área cantabro-atlántica. Poco a poco
fue acumulando privilegios hasta el punto de poder eximir
a los avilesinos del pago del impuesto de peaje, portazgo
y ribaje en toda la península (salvo en Toledo, Sevilla
y Murcia). Fueron los años del nacimiento de la alta burguesía
avilesina y de comerciantes adinerados, muy vinculados a
la vida urbana y que negociaban a través del puerto. La
Reconquista hizo que Avilés se desvinculase de los centros
de decisión y de la corona. Y así fue hasta que en el siglo
XVII la actividad portuaria comenzó a decaer y a ser sustituida
por oficios como la alfarería y el trabajo agrícola, en
auge con la entrada del maíz.
El 21 de mayo de 1809 es una fecha clave en la historia
de Avilés, ya que las tropas francesas masacraron a los
avilesinos y se instalaron en el palacio de Camposagrado
durante los dos años siguientes. Avilés siempre se declaró
constitucional y apoyó la surgida en las cortes de Cádiz
en 1812. La villa fue famosa en toda la región por sus tendencias
liberales a contracorriente.
Durante estos siglos, la economía de Avilés vivió una larga
crisis que empezó a apagarse en 1957, cuando se encendió
el primer alto horno de la localidad. La instalación definitiva
de ENSIDESA fue el comienzo de un fuerte proceso de industrialización
que se tradujo en un vuelco en la vida económica de Avilés
y en un gran aumento demográfico. Cientos de personas llegadas
de toda España se instalaron en la localidad, pero Avilés
no estaba preparada para tal crecimiento. Fueron años de
poca planificación urbana en los que nacieron los grandes
barrios obreros que aún hoy en día caracterizan a la ciudad.
La crisis de la siderurgia devolvió el malestar a esta localidad
asturiana hacia la década de 1970. Pero poco a poco, Avilés
ha sabido seguir adelante debido principalmente a la llegada
del control privado, que ha adquirido parte de empresas
públicas siderúrgicas.
Avilés goza de una antigua tradición pesquera y comercial,
que se mantiene gracias a su puerto de ría, el segundo en
importancia de la comunidad, y a su situación privilegiada
en el centro de Asturias.
La plaza Mayor, en el centro de la ciudad, también conocida
como El Parche, representa el corazón de Avilés.
El Ayuntamiento preside la plaza, y fue construido en el
año 1670 por el arquitecto Juan de Estrada. Su fachada es
renacentista postherreriana con tres blasones. La torre-campanario
y sus soportales tienen forma de diez arcos de media punta.
En esta misma plaza se alzan otros dos palacios dignos de
reseña. Por un lado, el palacio de Ferrera,(hoy hotel de
cinco estrellas) vieja residencia señorial con torre donde
se hospedaron la reina Isabel II y su familia en 1858, y
por el otro el de García Pumariño, de diseño más moderno.
La plaza Mayor es un buen punto de partida para visitar
el resto de palacios de la ciudad. Sin duda, el más representativo
de la villa es el palacio de Camposagrado, un edificio cargado
de barroquismo. Cuenta con dos fachadas: la más antigua
está insertada en la muralla y presidida por una galería
con vistas al mar, mientras que la segunda, fechada en 1693,
da a la plaza. En lo alto del balcón de la segunda planta
destaca una torreta con el escudo familiar. Entre las construcciones
medievales destaca la gótica casa de las Baragañas, del
siglo XV. Situada en la calle de la Ferrería, está declarada
Edificio de Interés Turístico. La masiva emigración a América
también ha quedado reflejada en la arquitectura avilesina.
Las casonas de indianos, levantadas por los emigrantes que
querían mostrar cuánta fortuna habían hecho en sus nuevas
tierras, inundaron Avilés. Todavía se conservan edificios
notables de aquel entonces, como la casa de Eladio Muñiz,
en la calle de la Cámara, o la de la familia Maribona en
Villalegre, una zona conocida como 'la América de Avilés"
por ser el lugar donde la colonia de cubanos construyó sus
mansiones. Actualmente, Villalegre se ha convertido en un
barrio obrero, y merece la pena un recorrido por la zona,
ya que aún esconde restos de la arquitectura de principios
del siglo XX. Otro palacio que se debe reseñar es el de
los Llano-Ponte, del siglo XVII. Aquí surge una duda literaria:
no se sabe si es o no es el escenario de algunos capítulos
de la novela Marta y María de Palacio Valdés. En el dilema
y esperando la respuesta, la capilla del interior se convirtió
en una sala de cine hoy multicines Marta.
En el centro de la ciudad destaca también la abundancia
de iglesias. En el barrio marinero de Sabugo se levanta
la iglesia románica de Santo Tomás, del siglo XII. La actual
iglesia de los padres franciscanos es la antigua parroquia
de San Nicolás de Bari, con portada del siglo XII, famosa
por albergar los restos mortales del adelantado Pedro Menéndez
de Avilés. La iglesia conserva algunos capiteles originales,
como uno de mármol romano que sirve de pila bautismal. En
la actualidad es una residencia franciscana. Al lado de
la iglesia se construyó en 1346 la capilla de las Alas.
Es un templo funerario independiente, donde se juntan elementos
del románico tardío y el gótico, que fue construido en el
año 1346. En el viejo parque, que empezó a construirse en
1890 sobre un terreno pantanoso, se eleva el monumento a
Pedro Menéndez de Avilés.
Y es que la ciudad es también tierra de conquistadores:
aquí nació Rui-Pérez, artífice de la conquista de
Sevilla, que hoy da nombre a una calle, y Juan Alfonso de
Avilés, que en 1494 salió de la ciudad con sus barcos a
la conquista de Tenerife.
Avilés es uno de los núcleos de población más importantes
de Asturias, en gran parte gracias a su puerto pesquero.
El eje Gijón-Avilés define la mayor actividad fabril de
la región, debido a la industria siderúrgica y portuaria.
Se encuentra justo en el centro de Asturias, cercano a alguna
de las playas más populares de la región y a sus espacios
naturales más representativos. Toda la superficie del concejo
se reparte entre la rasa costera y los montes que lo cierran
por el sur. Pero la ría de Avilés, encajada en la rasa que
continua hasta el interior del cabo Peñas, es la que determina
con mayor claridad la morfología del territorio. El viejo
Avilés tiene un gran interés arquitectónico, caracterizado
por las viejas casas sujetas por soportales y las calles
estrechas y empinadas. Son un atractivo que eclipsa las
barriadas tradicionales nacidas al amparo de la siderurgia,
y que siempre han caracterizado a la ciudad.
Otro de los atractivos de Avilés son sus fiestas. La más
famosa es la de Carnaval o Antroxu, catalogada como fiesta
de Interés Turístico Regional, pero no faltan otras celebraciones
de fuerte sabor tradicional, como la Fiesta del Bollo, en
primavera, las Fiestas de San Agustín en agosto, o la feria
de alfarería. La tradición también se palpa en el barrio
pescador de Sabugo.
CASTRILLÓN
Habitantes: Aproximadamente
22000
Capital: Piedras Blancas.
Límites: N: con el mar
Cantábrico / S: con el concejo de Illas / E: con el concejo
de Avilés / O: con el concejo de Soto del Barco.
Superficie: 56 Km2
Historia:La Historia de Castrillón comienza, al menos su
base documental así lo dice, en el siglo X. Por aquel
entonces, formaba parte del Alfoz de Gozón, de donde proviene
el primer escudo heráldico que tuvo el concejo. Éste, puede
observarse en la fachada del antiguo Ayuntamiento, hoy
convertido en la Biblioteca Municipal de Piedras Blancas, o
también, sobre la parte posterior del busto erigido en honor a
Dr. Pérez en Salinas.
El castillo de Gauzón, enclavado en el peñón de Raíces,
pertenecía por aquella época al concejo de Gozón, pero actualmente, es uno de los
principales elementos patrimoniales del concejo de Castrillón.
En este lugar se levantó el taller de orfebrería más
importante que hubo en Asturias, siendo su pieza más valorada
“La Cruz de la Vic toria", elaborada en el año 908 y
emblemonarquía asturiana y aún hoy, símbolo heráldico y
referente de todos los asturianos. Reflejo de su acometida en
este taller, es una inscripción que recorre los brazos de la
cruz por el reverso: “EL OPERATUM EST IN CASTELLO GAUZON”. Al
pie del Peñón de Raíces están casi escondidos en el caserío,
vestigios del antiguo crematorio franciscano de Santa María,
luego Monasterio de la Merced. Pueden verse empotrados entre
los muros, una arcada románica con columnillas, dos puertas
coronadas en arco, algunos lienzos de muro, varios escudos,
así como la espadaña del templo. Estos monasterios, daban fe
del paso por sus proximidades del Camino de Santiago del
Norte, como se le conoce, ya que atraviesa el concejo por dos
rutas diferentes, una por el interior y otra por el norte.
Más cercana en la historia, cabe referirse a la instalación de
la “Real Compañía Asturiana de Minas” sita en Arnao, una de
las primeras multinacionales de España (siglo XIX) y que poco
tenía que ver con la industria salinera desarrollada
principalmente en Bayas y Naveces en la Edad Media. En
cualquier caso, quedan como muestras las factorías de Arnao y
San Juan de Nieva, dedicadas a la producción de zinc y sus
derivados.
CORVERA
Habitantes: Aproximadamente 17000
Capital: Nubledo
Límites: N: con el concejo de Avilés/ S: con el concejo
de Llanera/ E: con los concejos de Gijón y Carreño/ O: con los
concejos de Illas y Castrillón.
Superficie: 45 Km2
Historia:
La historia de Corvera se encuentra íntimamente ligada a la de
Avilés, cabecera comarcal de indiscutible importancia. La
bondad del suelo corverano, su cercanía a la costa, hacen
presuponer que el territorio pudo ser poblado muy
tempranamente, suposición que algunos restos arqueológicos
encontrados en la zona parece confirmar. Hachas, bifaces,
lascas, raspadores, ratifican esos asentamientos
prehistóricos. Posteriormente, los ástures, grupo de los
luggones, gentilidad de los vincianos, también aparecen en la
sucesión de pobladores del área, con dos castros: Picu
Castiellu (Molleda) y Castiellu (Camina, Cancienes). De la
época romana quedan evidencias toponímicas de asentamientos de
villas y restos arqueológicos de gran importancia como la
estela antropomorfa de Molleda, consagrada "a los dioses
Manes" por "Arus, hijo de Vinicus, de los vincianos, de 65
años de edad". Corvera nace para la historia como concejo
independiente en el siglo XIII. Hasta ese momento es una parte
más del alfoz de Gauzone que pasa a formar parte del concejo
de Avilés, y con ello a beneficiarse de los fueros de este
municipio, en 1309, pero, también, a tributar exageradamente
por su dependencia: 660 maravedís y multa de 10.000 de no
cumplir con las correspondientes obligaciones. Esa exagerada
voluntad tributaria se traducirá en permanentes tensiones, y
en puntuales movimientos de independencia a lo largo del
tiempo. Avilés, en plena Edad Media, es la segunda ciudad de
Asturias y puerto de Oviedo, y la pequeña burguesía
comerciante, que hace del tráfico de la sal su principal motor
económico, justifica un desarrollo urbano de cierta entidad y
fija las claves que, 900 años después, siguen explicando a la
comarca de Avilés. Éstas no son otras que la existencia de un
centro urbano director, acaparador de servicios, ordenado por
una burguesía local tremendamente emprendedora y un área
dependiente, que aporta suministros agrícolas y que sirve de
desahogo residencial para la pequeña nobleza de la época que
acostumbra a fijar sus residencias de verano y sus casonas de
dominio al lado de la vieja nobleza local.Corvera se
vio periódicamente asolado por hambrunas a consecuencia de las
malas cosechas o de las urgencias institucionales o naturales
(guerras, pestes...) de cada momento. Esa cambiante suerte
motivó que muchos corveranos ficieran les amériques,
fundamentalmente hacia Cuba y México, a finales del siglo
pasado y en el primer cuarto del presente. En sentido
contrario, las puntuales bonanzas económicas, o el espejismo
de una Asturias industrial que en Corvera, entre otros
concejos, iba fijando sus centros de producción, motivó que
miles de inmigrantes (castellanos, gallegos, extremeños,
andaluces...) se asentaran en el concejo, principalmente, a
partir de la segunda mitad del siglo XX.
La revolución de 1934 o la Guerra Civil, quintaesencia de la
intolerancia, fueron heridas vividas con la misma intensidad
que en otras zonas de la torturada Asturias. La historia de
Corvera, afortunadamente, se cuenta hoy a través de las
lenguas y acentos que conviven en sus poblaciones, como
reflejo de su vocación integradora y superadora de añejos
males.
Corvera se declara Conceyu mestizu en 1996 y esa es su más
trascendente e histórica aportación al imaginario asturiano.
ILLAS
Habitantes: Aproximadamente 1300 Capital: Callezuela Límites: N: con el concejo de Castrillón/ S: con los
concejos de Llanera y Las Regueras/ E: con el concejo de
Corvera/ O: con el concejo de Candamo. Superficie: 25 Km2 Historia: El
nombre del concejo aparece por primera vez en el Liber
Testamentorum de
la Catedral de Oviedo, haciendo relación a las obligaciones
que debían prestar los hombres de Gauzón (Gozón), territorio
al que pertenecía.
Datan del siglo IX documentos en los que ya aparece este
territorio que dependía jurisdiccionalmente de Avilés. En el
año 1309 y por privilegio otorgado por Fernando IV, Illas se
adscribe al vecino concejo avilesino. Durante esta época de
dependencia, la oposición al pago de impuestos a Avilés generó
tensiones entre los dos territorios.
A partir del siglo XI el puerto avilesino se convertirá en la
vía de abastecimiento de mercancias para la capital del
Principado lo que hace de Avilés, según Morales Matos, el
segundo núcleo en importancia en la región hasta finales del
siglo XVIII por lo que Avilés comienza a recibir de los
territorios colindantes los productos necesarios para
alimentar a una población que va en aumento, de esa manera,
Illas, al igual que Corvera, Castrillón, Carreño o Gozón se
convierten en proveedores de productos agrícolas para Avilés.
El trigo, la escanda y el centeno eran algunos de los cultivos
del concejo siendo el primero utilizado para el pago en
especie de las rentas y foros. A partir del siglo XII se unirá
a ellos el maíz por su excelente adaptación al clima astur va
ocupando cada vez más espacio en detrimento del trigo que,
poco a poco, va desapareciendo ya que los propietarios
empiezan a exigir el pago de los arriendos en moneda dado que
el precio del grano tenía variaciones importantes en los
mercados.
Illas se convierte en ayuntamiento independiente durante el
periodo constitucional decimonónico (1820-1823).