La
semana grande de la villa se celebra,
entre el 24 y el 28 de agosto, como broche
de oro de las fiestas de San Agustín,
patrono de Avilés. A lo largo de todo
el mes se ofrece un amplio programa en
el que se podrá disfrutar de bandas de
gaitas, grupos folk, artesanía deportes,
cultura, cabe el arte, la gastronomía,
la música y muchas cosas más. El baile
en forma de verbenas.
"La Batelera", es, sin género
alguno de dudas, la verbena más tradicional
de todas cuantas a lo largo y ancho del
año se celebran en la comarca avilesina.
Allá por los años cincuenta y sesenta,
esta verbena tenía como escenario la hoy
desaparecida pista de La Exposición, en
el parque de Las Meanas. En ella siempre
actuaban renombradas orquestas sudamericanas
que hacían las delicias del público, éste
mayormente acudía tocado con el típico
sombrero de paja, llamados «bateleras»,
que son los que dan nombre a esta vieja
tradición festera de nuestra villa. El
Ayuntamiento reparte entre los asistentes
el típico sombrero de paja.
Otra de las verbenas con mayor tradición
de nuestra villa era la del "Farolillo",
que cobró su máximo esplendor a finales
de los años cincuenta y comienzos de los
sesenta y que tenía como escenario la
pista de La Exposición. La organizaban
el Centro Asturiano de La Habana y el
Ayuntamiento, y a ella acudían cientos
de personas que bailaban hasta bien entrada
la madrugada, bajo la iluminación de pequeños
y coloristas farolillos. Hoy se ha recuperado
esta tradición.
Los conciertos de artistas famosos en
el campo de fútbol Román Suárez Puerta,
es otro de los platos fuertes de las fiestas
de San Agustín en Avilés,
la entrada es libre.
Festival Internacional de música
y danza popular, que en el año
2003 celebró su XXIII edición.
Jornadas de Teatro en el Palacio Valdés,
consideradas como una de las mejores de
Asturias.
Certamen de la cerveza en la Plaza de
los Hermanos Orbón, con actuaciones
musicales diarias.
Certamen de ganado, una feria de tradición
ganadera con más de cien ediciones
que se celebra en el pabellón de
exposiciones de La Magdalena.
Los deportes tampoco pueden faltar
en estas fiestas.
Divertilandia para los peques en el Pabellón
de Deportes del Quirinal.
Torne de fútbol playa "San
Agustín".
Concurso Hípico Nacional en los
alrededores del Pabellón de La
Magdalena, organizado por el club hípico
"Forcón".
Trofeo de Ciclismo de Escuelas, Circuito
Urbano en Avilés.
Open Internacional de Ajedrez sub-18
Torneo Nacional de Tiro con Arco.
Marcha Cicloturista "Villa de Avilés".
Campeonato de Tiro con Gomeru.
Torneo de Gol "San Agustín"
que se celebra en la Morgal organizado
por El Revistín.
Y mucho más...
Por supuesto, no faltan los fuegos artificiales
en el parque del Muelle, como broche final
a estas fiestas, en las que no faltaran
las terrazas para tomar un refrigerio.
Fiesta
originada en el año 1893, por la Cofradía
"El Bollo" presidida por aquel entonces
por el famoso doctor Claudio Luanco. Tuvo
como objetivo principal, el reparto comunitario
de un bollo dulce, ( un mantecado escarchado
), que, tras su bendición religiosa en
la "Misa de Cofrades", eran solemnemente
transportados en acompañada cabalgata,
para repartirlo y ser degustado popularmente.
Ya con el paso de los años, se fue agregando
una serie de actos complementarios, hasta
llegar a nuestros días tal como es. Dato
poco o muy conocido es que en el año 1969
fueron declaradas fiestas de Interés Turístico
por el entonces Ministerio de Información
y Turismo
Cuentan que todo empezó a finales del
siglo XIX con una discusión entre la gente
del barrio del Canto y la del barrio de
la Industria. Se discrepaba sobre el emplazamiento
de la estación de ferrocarril y las peleas
eran diarias. Al final, a alguien se le
ocurrió una fiesta alternativa en la que
se repartirían bollos para calmar los
ánimos y parece que cuajó. Se hizo la
calma y el Bollu, que se celebra el domingo
y el Lunes de Pascua de Resurrección,
mereció el título de gran fiesta del pueblo.
Es tradición en esta fiestas que
los ahijados lleven a sus padrinos un
ramo bendecido en la misa del domingo
de Ramos, a cambio los padrinos les obsequian
el domingo de Pascua con un bollo mantecado.
Estos bollos que pueden ser de uno o varios
pisos se han convertido en autenticas
obras de arte y artesanía pastelera
de Avilés.
La celebración comienza con un pregón
que se lee el Domingo de Pascua al mediodía,
para continuar con un gran desfile de
carrozas y grupos folclóricos llenos de
colorido.
El lunes se celebra la llamada "comida
en la calle", que desde hace más
de 10 años llena con mesas y manteles
todo el casco histórico de La Villa,
para que coman más de diez mil
avilesinos y visitantes en cada edición,
rozando el récord Guinnes en 2001.
Este día tras la comida hay un
segundo desfile de carrozas y grupos folklóricos
por las calles de La Villa.
Semana Santa
Concejo: Avilés
Fecha: Del Domingo de Ramos al Domingo
de Resurrección
La
Semana Santa de Avilés es considerada
como una de las de más arraigo
y tradición de Asturias, cuenta
con siete cofradías que son el
soporte de los actos religiosos. estos
comienzan el miércoles con la procesión
de San Pedro, que sale de la capilla de
Rivero, poco después de las ocho
y media de la tarde. la cofradía
del Santísimo Cristo de Rivero
u San Pedro Apóstol porta los pasos
de San Pedro y de Jesús atado a
la columna. El Jueves Santo, la Cofradía
de San Juan Evangelista, protagoniza la
procesión del Silencio, portando
el paso de La Tercera Palabra que discurre
por las calles céntricas de La
Villa y en la Plaza de España se
paran para contemplar el "baile"
del Santo, sin duda de lo más espectacular
de las procesiones avilesinas. El Viernes
Santo a las ocho y media salen las tres
cofradías que toman parte de la
popular procesión del Santo Encuentro.
A esa hora en la capilla de Galiana, partirán
los pasos de San Juan, La Dolorosa, Jesusín
de Galiana y el Santo Entierro, acompañadas
por sus numerosos cofrades y sus espectaculares
bandas de cornetas y tambores.
Cofradía de Nuestra Señora
de la Soledad y de la Santa Vera Cruz
Data de 1953, pertenece a la parroquia
de Santo Tomás de Canterbury, y porta
la imagen de Nuestra Señora de la Soledad
y La Cruz. Sale en procesión en la noche
del Viernes Santo y una representación
en la procesión del Viernes Santo por
la tarde.
Viste el siguiente hábito; túnica blanca,
capuchón negro, cordón guantes, calcetines
y zapatos negros.
Es la primera cofradía que desfiló en
las procesiones de Semana Santa de Avilés
en 1948. Sale en las procesiones de Miércoles
Santo, en la Procesión del Santo Encuentro,
juntamente con las Cofradías de Nuestro
Padre Jesús de Galiana y Nuestra Señora
de los Dolores; el Jueves Santo, en la
Procesión del Silencio, que desfila sola,
portando el Paso de la Tercera Palabra;
el Viernes Santo, en la procesión del
Santo Entierro, con todas las cofradías.
Viste el siguiente hábito: túnica
de raso azul, capa roja, capuchón blanco,
en la parte inferior delantera del capuchón
lleva el emblema de la cofradía, que se
compone de una cruz verde y en su centro
el águila, símbolo de San Juan Evangelista,
cordón blanco en la cintura, pies descalzos,
con sandalia rojas y guantes blancos.
Cofradía de Nuestra Señora de los
Dolores.
Fue constituida en el año 1953 y salió
por primera vez a la calle el día
14 de abril de 1954, Miércoles Santo,
en la procesión del Santo Encuentro. Sale
en las procesiones del Santo Encuentro,
Miércoles Santo, juntamente con las Cofradías
de Nuestro Padre Jesús de Galiana y San
Juan Evangelista y en la del Santo Entierro,
Viernes Santo con todas las cofradías.
Viste túnica, capuchón y capa negra;
todo ello de terciopelo bordado en oro,
cordón en la cintura, guantes, calcetines
y zapatos negros.
Nace en 1947, hace mención a uno de
los barrios más castizos y con más tradición
de Avilés. En Galiana en la capilla de
Jesusín, está la imagen
de Jesús de Galiana al cual se venera.
Viste túnica y capuchón morado de terciopelo,
cordón amarillo en la cintura, guantes,
calcetines y zapatos negros, tiene por
distintivo la corona de espinas, que lleva
en el centro tres clavos.
Cofradía del Santísimo
Cristo de Rivero y San Pedro Apóstol.
Nace en 1955 siendo su primer Hermano
Mayor Nicolás G. Arenas, tiene
en la capilla de Rivero su sede, una capilla
pequeña pero muy bonita. Sale sola en
la Procesión de San Pedro, Martes Santo
y el Viernes Santo en la Procesión del
Santo Entierro con todas las cofradías.
Viste hábito rojo y blanco.
Hermandad del Santo Entierro y Nuestra
Señora del Gran Dolor.
Nace en 1950, la hermandad, adquirió
una hermosa escultura del Cristo Yaciente,
obra de afamados talleres de Santiago
de Compostela; faroles, la urna, los báculos
y los suntuosos terciopelos de la Urna.
Viste Túnica y capuchón negro con sudario
blanco que cae por los hombros a la espalda,
cordón blanco en la cintura, guantes,
calcetines y zapatos negros con hebilla.
Cofradía de Nuestro Padre Jesús de
la Esperanza.
Nace en 1997, pertenece a la parroquia
de San Nicolás de Bari, teniendo su sede
en los padres franciscanos. Sale en las
procesiones del domingo de ramos, con
el paso de la entrada triunfal de Jesús
en Jerusalén, y el viernes santo
en la procesión del santo entierro,
con el paso del Cristo de la Agonía
Los cofrades visten túnica blanca, capirote
y zíngulo verde, zapato negro,
calcetín y guante blanco. Los miembros
de la junta directiva visten además capa
de raso verde.
En la procesión del domingo portan en
las filas una palma en la mano, y el viernes
una vela.
Declaradas
de Interés Turístico Regional, estas fiestas
se celebran desde el jueves de Comadres,
( día en que grupos de amigas "Comadres"
solas "los compadres quedan en casa"
se juntan en restaurantes y locales de
la ciudad para celebrar la "Merienda
de Comadres", recuperando así
una vieja tradición asturiana),
al Miércoles de Ceniza, cuarenta días
antes del Domingo de Ramos. Lleva años
teniendo en esta villa una entusiasta
acogida, con miles de personas propias
y foráneas (nunca extrañas) que lo disfrutan
y se lanzan a la calle con disfraces,
a cual más original.
La celebraciones comienzan con el pregón
y coronación del Rey del Goxu y de la
Faba, para continuar con festival de charangas,
concurso de murgas, orquestas, baile,
desfile y paseo de Antroxu de Comparsas
y Carrozas, velatorio y entierro de la
Sardina quema de la Vieya y tronada final...
. .
Destacar dentro de los actos organizados
en esta fiesta, el descenso de Galiana
(sábado) Es uno de los actos más
vistosos del Carnaval o Antroxu avilesino,
multitudinario en participantes y en público,
para el cual se fabrican ingeniosos artefactos
a modo de embarcaciones que se deslizan
por la cuesta de Galiana, "navegando"
en medio de un mar de espuma, mientras
la tripulación es regada con espuma por
los bomberos y desde las alturas por los
vecinos. El desfile de antroxos ( martes)
con premios individuales por parejas y
colectivos a los disfraces más
originales. El entierro la sardina (miércoles).
Aquí en Asturias se llama Antroxu que
en bable significa fiestas de Carnavales.
Esta es una de las fiestas más participativas
y con más auge de la ciudad. Como en la
mayoría de las ciudades españolas, dejaron
de celebrarse públicamente tras
la prohibición de utilizar máscaras, salvo
en ciudades como Cádiz dónde estas siguieron
desarrollándose aunque más cautelosamente.
Fue sobre los años 80, un grupo de personas
de forma más que desinteresada, tomo por
bandera levantar el Antroxu de esta villa,
con una serie de novedades que año tras
año darían lugar a esta hoy en día gran
fiesta de Carnavales, caiga quien caiga,
que es ya la de Avilés.En estos años se
idea la figura del Rey del Goxu y de la
Faba, tomado de una tradición muy antigua,
elegido entre aquellas personas o grupos
que sobresalen durante el transcurso del
Antroxu. El término Goxu, viene de Goxa,
que no es más que un cesto de mimbre o
"banielles", dónde según la tradición
aquella persona que sacara un objeto determinado
llevaría tal título "nobiliario" durante
un año entero. Hoy en día, es el Rey quien
al acabar los carnavales designa un Príncipe,
al final de las fiestas, que será coronado
como Rey al año siguiente en el comienzo
del Antroxu. La Vieya, suele ser el muñeco
de una anciana, que según se dice representa
la quema que se hacía de la ropa vieja
durante estas fechas, esta figura preside
el Antroxu hasta que es quemada el miércoles
de Ceniza. El Rey de Goxu y de La faba,
es quien inaugura y cierra las fiestas
en sendos espectáculos públicos
que él mismo organiza, confecciona
el programa y el cartel, decide el motivo
central de las fiestas en el cual se basan
los adornos de la ciudad cada año,
y, en definitiva, preside e impulsa el
antroxu durante el año de su reinado.
Hay que destacar también, dentro
de la participación, la que tiene la hostelería
en esta ciudad, ya que en estos días,
los bares se antroxan (disfrazan) tanto
en su interior como en su exterior, y
ofrecen unos menús especiales para estos
días cuya base fundamental es el pote
de antroxu, y como postres bollinas teresinas
y frisuelos. Es algo alucinante irte a
los bares que sueles frecuentar y encontrarte
con la entrada del Moulin Rouge, un saloon
del oeste, o la mismísima ballena de Moby
Dick. Una vez dentro, no es sólo que no
conozcas el bar en el que te tomas la
cerveza todos los días, sino que hasta
el mismísimo camarero que es tu colega
no sabes quien eres. Verdaderamente, pasear
por la ciudad estos días y ver las zonas
de bares con esos megadisfrazes es alucinante.
Y no es que los avilesinos parezcan originales,
es que lo son.
Del Puchero
Concejo: Avilés. Lugar: Ermita
de La Luz (Parroquia de Villalegre)
Fecha: El martes siguiente al séptimo
domingo después de Pascua. La fiesta va
precedida de una solemne novena que siempre
se ve concurridísima de fieles de toda la
comarca.
Descripción
Si,
llegada la fiesta de mayo, se acercan
a la ermita de La Luz y disfrutan de sus
oreadas alturas verán desde aquí su Villa
Clara, en lo hondo, la ría, el Cantábrico
y hasta los árboles del Parque. Localizarán
su calle e,incluso, su casa. Desde esta
fábrica del buen mirar se alcanzan las
lejanías del Peñas, las proximidades de
Gijón, las cimas del Pulide y del Gorfolí.
Más cerca, anfiteatro de Avilés, se alza
Valliniello por un lado y San Cristóbal,
con su viejo camino hacia Pravia, por
el otro.
Aunque la ermita de La Luz pertenece
a la parroquia de Villalegre, la fiesta
de "La Luz de Mayo" tiene un
arraigo de gran tradición, Avilés
incluso se sumaba a la misma. La poetisa
Ana de Valle nos contó en alguna
ocasión las peripecias vividas,
caminos de la ermita por el mocerío
avilesino. También Palacio Valdés
da cumplida cuenta de este suceso en su
novela "El tercer día"
Podemos pues relatar todas las actividades
(religiosas, gastronómicas, festivas,
etc.) que, según ya es costumbre,
se realizan en la cima de La Luz. Una,
la más significativa, era la de
romper un puchero de barro que, comprado
lleno de "llechi preso" y tras
consumirla, se lanzaba ladera abajo para
después cambiar cada trozo de él
por un beso. Buen cambio, ¿ no
?
Como buena, también, es la leche
de mayo en Asturias y, más aún,
la manteca, su derivado. De ahí
el dicho: "La manteca de mayo / es
buena para todo el año" en
el que, aparte la calidad, caben la creencia
y el convencimiento de ciertas propiedades
curativas que la hacían más
estimable.
La costumbre de romper objetos de cerámica
no es nueva ni exclusiva de nuestro país
o región. Existe en todo el mundo
y desde épocas muy remotas, como
símbolo de la rotura del vientre
materno para dar a luz. A modo de ejemplo
vamos a citar la rotura de cántaros
de barro, el primer domingo de Cuaresma,
en algunos pueblos (domingo de piñata,
pignata en italiano), la rotura de tazones
de buñuelos en Oaxaca (México)
el 24 de diciembre (nacimiento del Señor),
el juego de la piñata o rotura
de pucheros en Asturias, etc.
Como muestra de los antecedentes de esta
costumbre baste decir que en Egipto los
faraones ya rompían cántaros
después de haber escrito en ellos
algunos nombres.
Por lo que respecto a la fiesta de "La
Luz de mayo" de nuestra ermita subrayamos
que es una costumbre ancestral que se
practica aquí con ciertas variantes.
Una vez vacío el puchero (tras
comer u ofrecer la leche presa) se estrella
éste contra el suelo o bien se
hace rodar ladera abajo. Por cada uno
de los trozos recogidos los mozos pueden
darle un beso a la moza con quien estén.
Ni que decir tiene que esta costumbre
ha sido sustituida por la de comer la
"llechi presa" y guardar como
recuerdo el puchero pues, a buen seguro,
que se trata de una pieza de cerámica
negra de Miranda, muy apreciada por los
amantes de este arte. ¡ Ah, de los
conservadores! Bueno sería repetir,
aunque en parodia ahora, aquello de que,
ante cacharro roto, "ya están
bailando de contento en Miranda"
La fragilidad del barro elevada a la categoría
del amor. ¿ Qué amante no
buscaría los mil y un pedazos de
su puchero para por cada uno dar los mil
y un besos correspondientes ?
Llama poderosamente la atención
la forma en que se presenta el tarro de
leche presa: cubierto con una hoja de
higuera, como si de algo pudoroso se tratara,
como si de algo mágico hubiera
de resultar del contenido y del continente.
Todo un rito. Todo un mito.
Íntimamente relacionado con esta
fiesta y con el rito de la leche presa,
se han desarrollado un folklore, música
y danza que, como la antigua costumbre
de romper el puchero, se están
perdiendo, algunas estrofas y dichos populares,
entre los que destacamos los siguientes:
"A La Luz, al llechi preso,
que hay llambiones pa eso".
La invitación a acudir a la fiesta
de La Luz de mayo, en la ermita, es patente,
tentadora.
"Por madrugar a la leche
en La Luz por la mañana,
por mucho que madrugué.
"Historia, Leyenda, Mito y Rito
en torno a la ermita de La Luz".
En la colina de Lluera aún está
en pie y habitado el viejo palacio o torre
desde cuyos ventanales se divisa claramente
la ermita de la Virgen y su fuente.
Hace ya muchos años vivieron aquí
unos Condes a los que la Virgen, por especial
favor, les concedió un hijo después
de esperarlo largo tiempo. Cada año,
en agradecimiento a Nuestra Señora,
regresaban de lejanas tierras, como las
golondrinas, a celebrar "La Luz de
Mayo" y a disfrutar parte del verano.
En torno al caserón, diseminadas
por las laderas del monte, algunos caseríos
de mísera estructura al estilo
feudal daban albergue a los siervos que
cuidaban de la hacienda de los Condes.
En uno de ellos vivía un matrimonio
cuya hija subía con frecuencia
a la colina a dejar a los pies de Nuestra
Señora de Luera la guirnalda de
flores que había entretejido con
primor en los días rumorosos del
mes de mayo mientras cuidaba las ovejas.
Era una pastora digna de que la Virgen
María cualquier tarde le hablara
desde una encina. No fue así.
Un día, mientras estaba bebiendo
de bruces en la fuente, que aún
hoy mana no lejos de la ermita, sintió
cómo unos ojos la miraban. Antes
de elevar los suyos, pudo ver un instante
reflejada en el agua la figura apuesta
de un joven, el hijo de los Condes, y
que ella, por un momento, se imaginó
el príncipe azul tan esperado.
Ambos se miraron tiernamente y el amor
llegó puntual a su cita. Cada tarde
la fuente fue testigo fiel de mil y una
promesas. La Condesa observaba desde las
ventanas de la Torre de Lluera con preocupación,
más de linaje que de madre, las
idas y venidas de su hijo a la fuente,
los cada vez más reiterados encuentros
y el cariz que iba tomando aquella disparatada
amistad.
"Esperaremos al mes de agosto o
a setiembre - le decía la Condesa
al Conde -. No debemos infundir sospechas.
Nuestra marcha, a finales del verano,
pondrá fin a este ridículo
idilio. ¡Estaría bueno! ¡Nuestro
hijo casado con una vulgar desarrapada...!"
Aquel año, nadie supo por qué
los Condes se fueron mucho antes de que
se acabara agosto, apenas pasada la fiesta.
Los dos enamorados lloraron de tristeza
y se juraron eternas promesas de fidelidad
y amor. El día de la despedida
fue especialmente esperado y preparado.
Se citaron, no junto a la fuente, sino
junto a la ermita, donde ya alguna otra
vez se habían visto. Allí
se coronaron de besos y promesas, casándose
ante Dios y ante los muros, testigos:
todas las estrellas. Y allí se
prometieron una vez más eterno
amor. El hijo del Conde arrancó
la medalla que llevaba al cuello con su
título e iniciales y se la dio
a la joven: "Aquí tienes las
arras. Guárdalas como un recuerdo".
Pasó el tiempo y llegó de
nuevo mayo. Los Condes no llegaban. Ni
tampoco en junio. Un buen día la
pastora desapareció del caserío
y cercanías. Nadie supo más
de ella por más que padres y allegados
la buscaron por montes y barrancas.
¿ Qué había sucedido
? Cuando al cabo de un tiempo supo que
iba a tener un hijo, temerosa del castigo
de su padre, fiel servidor del señor
de LLuera, y queriendo evitar el desprestigio
del Conde y de su hijo, ante la carencia
absoluta de noticias de quien juró
amarla siempre y regresar de nuevo, huyó
de casa una noche.
Dicen que anduvo, anduvo, hasta llegar
el día. Medio muerta de agotamiento
se hospedó en casa de una buena
mujer , muriendo allí al poco tiempo,
no sin antes haber colgado la medalla
al cuello del pequeño y haber dado
alguna explicación a aquella mujer
bondadosa. El niño creció
sano y robusto, ayudando en las faenas
del campo a su protectora. Cuando al fin
del verano regresaron los Condes a cumplir
su promesa, el hijo en vano interrogó
a todos los labriegos del lugar y cercanías.
Nadie sabía nada o no querían
saberlo por miedo al Conde.
Pasaron muchos años. Una mañana
por el camino de la ermita subía
un joven aldeano. También él
tenía una promesa que cumplir,
hecha por su madre antes de morir: "si
logro este hijo mío, lo llevaré
en promesa a la ermita de Nuestra Señora
de Lluera". Él tomó
sobre sí el compromiso. Cuando
llegó a la ermita, rendido de cansancio
y sediento, se acercó a la fuente
para apagar la sed. Una gaita inundaba
el valle con su monótona música
entre "ijujús" y asturianadas.
Cerca de la ladera norte los jóvenes
rompían contra el suelo o monte
abajo cazuelas de barro negro después
de tomar la leche presa que en ellas se
vendía, como un rito ancestral.
"¡Cada pedazo, un beso ! ¡Cada
pedazo, un beso !...",se oía
gritar entre el lógico regocijo
de los protagonistas. Algunos romeros
se habían ya sentado cerca de la
fuente bajo los viejos robles que brindaban
su sombra secular. El joven se arrodilló
y bebió de bruces aquel agua que
manaba clara y mansa. Cuando trató
de izarse, la medalla cayó sobre
la fuente. Uno de los presentes la vio
brillar, miró fijamente al joven
y, como movido por un resorte, se abalanzó
hasta el agua y tomó entre sus
manos aquel trozo de metal precioso aún
pendiente del cuello. Era el hijo del
Conde que cada día, en vano, se
acercaba a la ermita y a la fuente, esperando
volver a ver de nuevo cualquier día
a la pastora.
Un grito incontenible se escapó
de sus labios: "¡Hijo mío!.
El joven aldeano se dio cuenta, al punto,
de quien era aquel hombre, y sin dar crédito
a su corazón, abrazándose
el Conde, no pudo menos que exclamar:"¡
Padre mío !"
Los dos quedaron largo tiempo abrazados
en medio del oleaje inmenso de recuerdos
y lágrimas, de sollozos y alegría.Hubo
que arreglar algún papel y cambiar
unos apellidos. Se dieron algunas explicaciones,
las imprescindibles.
A partir de aquel día, el joven
peregrino, que llegó a cumplir
una promesa, fue el heredero de todo aquel
Condado de LLuera
Desde entonces las jóvenes del lugar,
cuando llega "La Luz de Mayo", se acercan
antes de amanecer al manantial y beben,
beben agua milagrosa y clara de bruces
sobre la fuente.
Arrozada de Miranda
Concejo: Avilés. Lugar: Miranda
Fecha: Primer viernes de Agosto
Descripción
Cada
primer viernes de Agosto se celebra la popular
arrozada de Miranda, año tras año.
Todo surgió hace algo más de un cuarto de
siglo cuando los encargados de la comisión de
festejos contaron con la colaboración de Luis
Carbajal Tapia para organizar las fiestas de
Miranda. Se pensó en celebrar una gran fiesta
gastronómica para aumentar el poder de
convocatoria de las fiestas y qué mejor que un
buen arroz.
La primera gran arrozada fue distinta a las
que le siguieron: no fue un arroz a la
asturiana, sino una paella con gambas y
almejas. Aquel año se quedaron cortos; al
certamen acudieron unas 4.000 personas y
solamente se habían preparado 1.000 raciones.
« Miranda se desbordó de gente y de coches».
En la segunda edición del festival ya se
ofreció «arroz con gocho», también llamado a
la asturiana, invención del experto cocinero
en comidas multitudinarias Luis Carbajal. Para
la segunda gran arrozada se fabricaron en la
misma Miranda dos arroceras, en las que se
prepararon raciones para unas 6.000 mil
personas.
La novedad de la tercera edición fueron las
cazuelas de barro, además de doblar el número
de las arroceras.
En el año 2003 la arrozada cumple veinticinco
años. Este año el arroz se elaboraba con un
total de 6.000 kilos de ingredientes de la
mejor calidad, de los que 1.000 son de arroz y
otros 1.000 de productos cárnicos. Todo
previsto para 10.000 comensales. El arroz se
servia en cazuelas grabadas con motivo del
25.º aniversario.
El cocinero y fundador de la arrozada, con la
ayuda de sus proveedores, aportó toda la
materia prima en las seis primeras ediciones
del festival. Ahora el certamen ya cuenta con
dos importantes entidades colaboradoras, lo
que le garantiza cierta continuidad.
Precisamente este es básicamente el requisito
para que la fiesta sea declarada de interés
gastronómico regional y turístico, pero la
entidad vecinal espera a que aumente el número
de socios para formalizar la petición al
Principado. La receta de arroz a la asturiana: se
hace un fondo y cuando el ajo está bien dorado
se echa la carne, la cebolla, el pimiento y el
tomate. Por otra parte, se rehoga el arroz
para que no se pase. A continuación se añade
el guiso y el caldo. Debido al tamaño de las
arroceras, sólo se dejar cocer unos 10 o 12
minutos. El arroz se revuelve con remos y para
mover la arrocera hacen falta, al menos,
veinte xagós además de una grúa.
Jira al embalse de Trasona
Concejo: Corvera. Lugar: Inmediaciones
del Pantano de Trasona
Fiesta popular del concejo, ubicada alrededor
del Palacio Peñalver. La Jira al
Embalse de Trasona fue creada en la década
de los años 50, siendo primero
declarada de Interés Turístico
Regional y posteriormente FIESTA DE INTERÉS
TURÍSTICO NACIONAL, gracias a su
gran aceptación entre las gentes,
tanto de la comarca, como de la región
e incluso de algunos puntos del país.
Lo más destacable de esta fiesta
es su carácter popular y su ambiente
de romería asturiana, con exhibición
de deportes típicos de la región,
como pueden ser tiro con cuerda, rana,
bolos etc., exposiciones de quesos y artesanía,
actuaciones de grupos folklóricos
y bandas de música... en fin todos
los ingredientes propios de una romería
campestre.
Foguera de San Juan
Concejo: Corvera. Lugar: Inmediaciones
del Pantano de Trasona
Fecha: 24 de Junio
Descripción
En
la noche de San Juan se rinde culto: Al Sol, con la hoguera que es nutridora
del sol, en creencia pagana, es una practica
muy afincada, a su alrededor se canta,
salta y baila hasta el amanecer. Al Agua, se considera que a partir
de las doce de esta noche el agua está
bendita, es milagrosa, cura enfermedades
y proporciona la felicidad. En algunas
localidades es costumbre el tirar el carro
al río. A los Vegetales, se coge el trébol
( si se encuentra uno de 4 hojas la suerte
es eterna) y los mozos ponen el ramu en
la puerta de sus novias, se enraman balcones...La
noche siempre ha sido el principal momento
para situarnos ante el misterio y la celebración;
es un espacio verdaderamente mágico.
Pero si de noches singulares hablamos,
pocas tan señaladas como aquella
que siendo la más breve del año
está llena de enormes y numerosas
connotaciones que la hacen cita obligada
para cada unos de nosotros. Muchos son
los rituales propios de la Noche de San
Juan, la víspera del 24 de Junio,
pero todos giran en torno al ensalzamiento
del fuego, de hecho, este es el festival
del fuego por antonomasia, el rey de los
festivales del fuego hasta el extremo
de que el culto pagano del fuego y las
hogueras, se han conservado más
que en otras fiestas, una de las costumbres,
que dio a esta fiesta el apelativo de
"verbena", era la practicada
en algunos lugares por las mozas casaderas
de ir a recoger verbena a las doce de
la noche la víspera de San Juan,
creyendo que con ello conseguirían
el amor del deseado por su corazón.
Igualmente existen numerosos ritos y filtros
de amor. La pareja que saltaba unida la
hoguera, se decía que se procuraba
así felicidad y buena fortuna.
La fiesta más multitudinaria
de entre las que se organizan en la comarca
y una de las de mayor atracción
de toda Asturias. Noche Celta, Arte de
Vanguardia, Teatro... lo tradicional y
lo vanguardista conviven en una celebración
de nuevo cuño que bebe del más
hondo de los pasados. En la hoguera se
quemará lo negativo del año
y en sus llamas se podrán las ilusiones
del año siguiente, todos formando
un corro entrelazando las manos por los
meñiques se preparan para danzar.
Hechizos para
la noche San Juan
PARA ENCONTRAR TRABAJO.
Rosa amarilla o anaranjada, quitarle los
pétalos y meterlos en un sobre
amarillo, escribir en un papel amarillo
el trabajo que se quiere conseguir y quemar
el sobre en la noche de San Juan en una
hoguera o con una vea blanca o plateada.
PARA QUE EL NEGOCIO SUBA.
Manzanilla de campo, ramita de olivo y
laurel, formar un triángulo con
las plantas y colocar una vela blanca
en el medio, encender la vela en la noche
de San Juan y quemar, primero la manzanilla,
cuando la vela está por la mitad,
el olivo y cuando esté casi acabada,
el laurel.
PARA AVERIGUAR QUIEN
ES TU VERDADERO AMOR. En la noche
de San Juan, mirar la luna y recitar tres
veces "Te saludo Selene reina de
la noche, y te imploro que muestre la
cara de mi amor". En esa noche o
en una de las tres consecutivas se soñara
con el amor verdadero.